Artículos por "ACI Prensa Vaticano"

6:26:00 a.m.
, 06 Nov. 20 (ACI Prensa).- El Papa Francisco bendecirá una imagen de la Virgen María de la Medalla Milagrosa el próximo 11 de noviembre en el Vaticano con motivo del 190 aniversario de la aparición de la Virgen a Santa Catalina Labouré.

Según informan desde la Sala de Prensa del Vaticano, estarán presentes en esta ceremonia el superior general de la congregación de la Misión, el P. Tomaz Mavric y una pequeña delegación que organiza esta peregrinación.

La familia vicenciana explica que “en esta difícil situación que se vive en todo el mundo con motivo de la pandemia de COVID-19, en una sociedad fuertemente afectada por las tensiones ente continentes, los hijos espirituales de San Vicente de Paúl inician con una peregrinación mariana un recorrido de anuncio del amor misericordioso de Dios”.

En el comunicado también recuerdan que fue la noche entre el 18 y el 19 de julio de 1830 cuando Catalina Labouré, una joven Hija de la Caridad de San Vicente de Paul vio una aparición de la Virgen.

En el largo encuentro que mantuvo con la Virgen, ésta recordó a la Hija de la Caridad que “los tiempos son muy tristes. Las desgracias vendrán sobre Francia. El mundo entero será devastado por calamidades de todo tipo. Pero tú vienes al pie de este altar, aquí las gracias se esparcirán sobre todas las personas que las pidan con confianza y fervor ... Yo siempre te he cuidado ”.

El 27 de noviembre de 1830, Catalina Labouré vio por segunda vez a la Santísima Virgen con un pequeño globo terráqueo, que representaba a la humanidad, en sus manos; contempló su belleza y aceptó la misión de hacer acuñar una Medalla: "¡Las personas que la porten recibirán grandes gracias!".

5:25:00 a.m.
, 06 Nov. 20 (ACI Prensa).- El Papa Francisco recibirá próximamente a las familias de las víctimas del ataque terrorista en la Basílica de Notre Dame en Niza del pasado 29 de octubre, en el que 3 personas fueron brutalmente asesinadas dentro de la iglesia.

Según informa la agencia SIR, de la Conferencia Episcopal Italiana y el diario francés nicematin.com los familiares de Nadine Devillers, Simone Barreto Silva y Vincent Loquès, víctimas del ataque, serán recibidos por el Papa Francisco en el Vaticano junto con el alcalde de Niza, Christian Estrosi. Los acompañará Paolo Celi, presidente de la Asociación Amitié France Italie.

Estrosi manifestó a través de Twitter su agradecimiento al Papa Francisco por recibir tan pronto a las familias de Nadien, Vincent y Simone”, aunque no precisó ninguna fecha para el encuentro.

Un immense merci au Pape Francois @Pontifex_fr qui a accepté de recevoir prochainement les familles de Nadine, Vincent et Simone, victimes de l’attentat de la #BasiliqueNotreDame de #Nice06. https://t.co/9Gb3J42R9h

— Christian Estrosi (@cestrosi) November 5, 2020

Según Paolo Celi, el Papa Francisco los recibirá “tan pronto como la situación sanitaria lo permita”.

Por su parte, Joffrey Devillers, esposo de Nadine, aseguró que este encuentro con el Papa es “un honor”.

Por este ataque la policía francesa detuvo a un joven tunecino de 21 años que armado con un cuchillo mató a las  dos mujeres, que oraban en el interior del templo, decapitando al menos a una de ellas, y también al sacristán de la basílica.

En septiembre de 2016, el Papa recibió a las víctimas del atentado terrorista perpetrado el 14 de julio de ese año en el paseo de des Anglais en Niza (Francia) y que dejó 85 muertos.

8:26:00 a.m.
, 05 Nov. 20 (ACI Prensa).- El Papa Francisco celebró la Misa en sufragio de las almas de los Cardenales y Obispos fallecidos durante este año. En la homilía el Papa recordó que Jesucristo es la Resurrección y la vida y que ésta no es “una especie de espejismo en el horizonte, sino como algo que está presente y nos involucra misteriosamente ya desde ahora”. 

A continuación, la homilía completa del Papa Francisco:

En el pasaje evangélico que se ha proclamado (cf. Jn 11,17-27) Jesús pronuncia una solemne autorrevelación: «Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí no morirá para siempre» (vv. 25-26). La gran luz de estas palabras prevalece sobre la oscuridad del profundo duelo causado por la muerte de Lázaro. Marta las acoge y con una firme profesión de fe declara: «Sí, Señor: yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo» (v. 27). Las palabras de Jesús traen la esperanza de Marta del futuro lejano al presente: la resurrección ya está cerca de ella, presente en la persona de Cristo.

La revelación de Jesús hoy nos interpela a todos. Estamos llamados a creer en la resurrección no como una especie de espejismo en el horizonte, sino como algo que está presente y nos involucra misteriosamente ya desde ahora. Y, sin embargo, esta misma fe en la resurrección no ignora ni enmascara el desconcierto que humanamente experimentamos ante la muerte. El mismo Señor Jesús, al ver a las hermanas de Lázaro y a los que estaban llorando con ellas, no sólo no ocultó su sentimiento, sino que —añade el evangelista Juan— incluso «se echó a llorar» (Jn 11,35). Excepto en el pecado, es totalmente solidario con nosotros: experimentó también el drama del luto, la amargura de las lágrimas derramadas por el fallecimiento de un ser querido. Pero esto no disminuye la luz de la verdad que emana de su revelación, de la que la resurrección de Lázaro fue un gran signo.

Hoy, por lo tanto, es a nosotros a quienes el Señor nos repite: «Yo soy la resurrección y la vida» (v. 25). Y nos llama a renovar el gran salto de fe, entrando ya desde ahora en la luz de la resurrección: «El que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?» (v. 26). Cuando se produce este salto, nuestra forma de pensar y ver las cosas cambia. La mirada de la fe, trascendiendo lo visible, ve en cierto modo lo invisible (cf. Hb 11,27). Cada evento se evalúa entonces a la luz de otra dimensión, la de la eternidad.

Esto es lo que emerge en el pasaje del Libro de la Sabiduría. La muerte prematura de un justo se considera desde una perspectiva diferente a la común: «Agradó a Dios y Dios lo amó, vivía entre pecadores y Dios se lo llevó... para que la maldad no pervirtiera su inteligencia, ni la perfidia sedujera su alma» (4,10-11). Desde la perspectiva de la fe, esa muerte no se presenta como una desgracia, sino como un acto providencial del Señor, cuyos pensamientos no coinciden con los nuestros. Por ejemplo, el propio autor sagrado señala que, según la perspectiva de Dios, «una vejez venerable no son los muchos días, ni se mide por el número de años, pues las canas del hombre son la prudencia y la edad avanzada, una vida intachable» (4,8-9). Los amorosos designios de Dios para sus elegidos escapan completamente a aquellos que tienen la realidad mundana como único horizonte. Por lo tanto, sobre estos —como hemos oído— se dice: «La gente ve la muerte del sabio, pero no comprende los designios divinos sobre él, ni por qué lo pone a salvo el Señor» (4,17).      

Al rezar por los cardenales y obispos que han fallecido durante este último año, pedimos al Señor que nos ayude a considerar su parábola existencial de la manera correcta. Le pedimos que disuelva esa melancolía negativa que a veces nos penetra, como si todo terminara con la muerte. Es un sentimiento alejado de la fe, que se añade al miedo humano de tener que morir, y del que nadie puede decir que es completamente inmune. Por esta razón, ante el enigma de la muerte, incluso el creyente debe convertirse continuamente. Cada día estamos llamados a ir más allá de la imagen que instintivamente tenemos de la muerte como aniquilación total de una persona; a trascender lo evidente, los pensamientos sistemáticos y obvios, las opiniones comunes, a encomendarnos enteramente al Señor que declara: «Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí no morirá para siempre» (Jn 11,25-26).                                              

Estas palabras, acogidas con fe, hacen que la oración por nuestros hermanos fallecidos sea verdaderamente cristiana. También nos permiten tener una visión más real de su existencia: comprender el sentido y el valor del bien que han hecho, de su fortaleza, de su compromiso y de su amor desinteresados; comprender lo que significa vivir aspirando no a una patria terrena, sino a una mejor, es decir, la patria celestial (cf. Hb 11,16). La oración en sufragio por los difuntos, elevada en la confianza de que viven con Dios, extiende así sus beneficios también a nosotros, peregrinos aquí en la tierra. Nos educa para una auténtica visión de la vida; nos revela el sentido de las tribulaciones que debemos atravesar para entrar en el Reino de Dios; nos abre a la verdadera libertad, disponiéndonos a la búsqueda continua de los bienes eternos.

Haciendo nuestras las palabras del Apóstol, nosotros también nos sentimos «llenos de confianza [...]. Por lo cual, en destierro o en patria, nos esforzamos en agradarlo» (2 Co 5,8-9). La vida de un siervo del Evangelio gira en torno al deseo de lograr todo aquello que agrada al Señor. Este es el criterio de cada elección que hace, de cada paso que da. Recordemos, pues, con gratitud el testimonio de los cardenales y obispos difuntos que vivieron en la fidelidad a la voluntad divina; recemos por ellos, tratando de seguir su ejemplo. Que el Señor derrame siempre sobre nosotros su Espíritu de sabiduría, de manera especial en este tiempo de prueba. Particularmente en los momentos en que el camino se hace más difícil, no nos abandona, permanece con nosotros, fiel a su promesa: «Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos» (Mt 28,20). 

5:26:00 a.m.
VATICANO, 05 Nov. 20 (ACI Prensa).- El Papa Francisco afirmó que la “melancolía negativa” ante un ser querido fallecido que lleva a pensar que “todo termina con la muerte” es “un sentimiento alejado de la fe”.

Se trata de un sentimiento “que se añade al miedo humano de tener que morir” y del que, reconoció, “nadie puede decir que es completamente inmune”.

Por ello, “ante el enigma de la muerte”, invitó a todos, también a los creyentes, a “convertirse continuamente”.

El Pontífice expuso esta enseñanza este jueves 5 de noviembre durante la Misa en sufragio por los Cardenales y Obispos difuntos en el curso de este año, que presidió en el altar de la Cátedra de la basílica de San Pedro del Vaticano.

En su homilía, el Papa reflexionó sobre las palabras de Jesús: “Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí no morirá para siempre”.

Francisco explicó que esa revelación de Cristo interpela a todos: “Estamos llamados a creer en la resurrección no como una especie de espejismo en el horizonte, sino como algo que está presente y nos involucra misteriosamente ya desde ahora”.

Sin embargo, esa fe en la resurrección no quita importancia al “desconcierto” humano que se experimenta ante la muerte. El mismo Cristo, recordó el Papa, ante la muerte de su amigo Lázaro, “no sólo no ocultó su sentimiento, sino que incluso se echó a llorar”.

El Santo Padre insistió en que “al rezar por los cardenales y obispos que han fallecido durante este último año, pedimos al Señor que nos ayude a considerar su parábola existencial de la manera correcta”.

“Le pedimos que disuelva esa melancolía negativa que a veces nos penetra, como si todo terminara con la muerte. Es un sentimiento alejado de la fe, que se añade al miedo humano de tener que morir, y del que nadie puede decir que es completamente inmune”.

Por esta razón, “ante el enigma de la muerte, incluso el creyente debe convertirse continuamente. Cada día estamos llamados a ir más allá de la imagen que instintivamente tenemos de la muerte como aniquilación total de una persona; a trascender lo evidente, los pensamientos sistemáticos y obvios, las opiniones comunes, a encomendarnos enteramente al Señor”.

“Recordemos, pues, con gratitud el testimonio de los cardenales y obispos difuntos que vivieron en la fidelidad a la voluntad divina; recemos por ellos, tratando de seguir su ejemplo”, concluyó el Papa Francisco su homilía.

12:26:00 a.m.
Vaticano, 05 Nov. 20 (ACI Prensa).-

Un día como hoy, hace 77 años, la Ciudad del Vaticano sufrió un bombardeo aéreo en el contexto de la Segunda Guerra Mundial.

El 5 de noviembre de 1943, a las 8:05 p.m., un avión sin identificar lanzó cinco bombas de medio tamaño que impactaron en los Jardines Vaticanos, junto a los muros que miran a la colina del Gianicolo. Las bombas aéreas explotaron en la estación de tren del Vaticano, en el taller de mosaicos, junto a la Basílica de San Pedro y en una parte del Palacio del Governatorato que entonces estaba destinado a fines residenciales. La quinta bomba no llegó a explotar.

Los daños fueron considerables y causaron importantes pérdidas patrimoniales, sobre todo en el taller de mosaicos, donde se estaban restaurando algunos mosaicos de gran valor.

En un artículo publicado por Vatican News se recogen las declaraciones del investigador Augusto Ferrara, quien en su libro “1943, bombas sobre el Vaticano” asegura que el objetivo era interrumpir la emisión de Radio Vaticana.

Este ataque no fue el único que sufrió la ciudad de Roma durante la Segunda Guerra Mundial. El 19 de julio de 1943, la capital italiana fue el objetivo de un ataque aéreo en el que participaron cientos de aviones aliados y que ocasionó alrededor de tres mil muertos y miles de heridos.

El Papa Pío XII, junto con Mons. Giovanni Battista Montini –futuro Papa Pablo VI– no quiso permanecer ajeno al sufrimiento del pueblo romano y, cuando las bombas seguían explotando, salió a las calles de la Ciudad Eterna para consolar y ayudar a los vecinos.

Pío XII repitió el mismo gesto durante un segundo bombardeo contra Roma el 13 de agosto de 1943, fecha en que, precisamente, estaba prevista una Misa por los fallecidos en el ataque anterior.

7:24:00 a.m.
VATICANO, 04 Nov. 20 (ACI Prensa).- El Papa Francisco modificó, a través del Motu Proprio Authenticum charismatis, el canon 579 del Derecho Canónico para establecer que los Obispos deben tener licencia escrita de la Santa Sede antes de aprobar la fundación de nuevos Institutos de Vida Consagrada.

Previamente, el canon 579 indicaba que los Obispos diocesanos podían consultar a la Sede Apostólica, ahora, en cambio, el episcopado deberá contar con una “licencia escrita” antes de poder erigir en su propio territorio el decreto formal a nuevos institutos de vida consagrada y sociedades de vida apostólica.

La Carta Apostólica en forma de Motu Proprio Authenticum charismatis entrará en vigor el 10 de noviembre y fue firmada por el Santo Padre el pasado 1 de noviembre en San Juan de Letrán.

En el texto del Motu Proprio, el Pontífice recuerda que “un signo claro de la autenticidad de un carisma es su eclesialidad, su capacidad para integrarse armónicamente en la vida del santo Pueblo fiel de Dios para el bien de todos” por lo que “los fieles tienen derecho a ser advertidos por los pastores sobre la autenticidad de los carismas y la fiabilidad de los que se presentan como fundadores”.

Al reconocer que los obispos de las Iglesias particulares tienen la responsabilidad eclesial y “la decisiva tarea de valorar la conveniencia de erigir nuevos Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica”, el Santo Padre advierte que “hay que evitar que surjan imprudentemente Institutos inútiles o no dotados del suficiente vigor”.

Por ello, el Papa destaca que “es responsabilidad de la Sede Apostólica acompañar a los Pastores en el proceso de discernimiento que conduce al reconocimiento eclesial de un nuevo Instituto o de una nueva Sociedad de derecho diocesano” y añade que “los nuevos Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica, por lo tanto, deben ser reconocidos oficialmente por la Sede Apostólica, que es la única a la que compete el juicio definitivo”.

En esta línea, el Papa cita la Exhortación Apostólica Vita consecrata que afirma que la vitalidad de los nuevos Institutos y Sociedades “debe ser discernida por la autoridad de la Iglesia, a la que corresponde realizar los necesarios exámenes tanto para probar la autenticidad de la finalidad que los ha inspirado, como para evitar la excesiva multiplicación de instituciones análogas entre sí, con el consiguiente riesgo de una nociva fragmentación en grupos demasiado pequeños”.

“El acto de la erección canónica por el Obispo trasciende el ámbito diocesano y lo hace relevante para el más vasto horizonte de la Iglesia universal. En efecto, natura sua, todo Instituto de Vida Consagrada o Sociedad de Vida Apostólica, aunque haya surgido en el contexto de una Iglesia particular, como don a la Iglesia, no es una realidad aislada o marginal, sino que pertenece íntimamente a ella, está en el corazón de la Iglesia como elemento decisivo de su misión”, escribe el Papa.

De este modo, el Pontífice dispone la modificación del canón 579 del Derecho Canónico que es reemplazado por el siguiente texto: Episcopi dioecesani, in suo quisque territorio, instituta vitae consecratae formali decreto valide erigere possunt, praevia licentia Sedis Apostolicae scripto data (“En su propio territorio, los Obispos diocesanos, pueden erigir mediante decreto formal Institutos de Vida Consagrada, previa licencia escrita dada por la Sede Apostólica”).

Para consultar el texto completo del Motu Proprio Authenticum charismatis haga click aquí.

6:24:00 a.m.
VATICANO, 04 Nov. 20 (ACI Prensa).- Los Museos Vaticanos, que incluyen la famosa Capilla Sixtina, cerrarán nuevamente sus puertas a los visitantes debido a las actuales medidas cautelares en Italia para evitar el aumento de contagios del COVID-19.

La decisión vaticana fue tomada “en coordinación con las medidas aprobadas por las autoridades italianas para hacer frente a la situación sanitaria”, según informó este 4 de noviembre un comunicado de la oficina de prensa de la Santa Sede.

Tales medidas incluyen “el cierre de precaución” a partir del 5 de noviembre y hasta el 3 de diciembre de 2020, de los Museos Vaticanos, de la oficina de las excavaciones de la Basílica de San Pedro (conocidas como “Scavi”), del Museo de las Villas Pontificias y de otros espacios de museos de las Basílicas Pontificias.

Los Museos Vaticanos estuvieron cerrados desde el 10 de marzo hasta el 1 de junio, fecha en la que reabrieron sus puertas adoptando todas las medidas cautelares sanitarias, como el uso de mascarillas, el lavado de manos con gel antibacterial, la medición de la temperatura a cada visitante en la entrada de los museos y la entrada en grupos máximos de diez personas.

En aquella ocasión, la directora de los Museos Vaticanos, Barbara Jatta, explicó que durante esos casi tres meses de cierre al público provocado por el COVID-19, el equipo de personas que trabaja allí aprovechó para realizar algunos arreglos, manutención y también restauración de algunas obras de arte.

Entre ellas, Barbara Jatta destacó que en las famosas “estancias de Rafael” en el Salón de Constantino, un espacio amplio decorado con frescos, un equipo de profesionales realizó estudios para corroborar la técnica utilizada y concluyeron que fueron realizados por el mismo Rafael.

Por último, los Museos Vaticanos informó que “está previsto el reembolso directo automático para todas las entradas o visitas guiadas ya adquiridas y reservadas para el periodo de cierre de los Museos indicado anteriormente” y añadió que “el visitante, por lo tanto, no tendrá que presentar una solicitud formal de reembolso”.

Para más información los Museos sugieren enviar un correo electrónico a help.musei@scv.va.

El reciente incremento de contagios del COVID-19 en Italia ha provocado nuevas restricciones en todo el país, como el cierre de los bares y restaurantes a las 6:00 p.m., el toque de queda de las 10:00 p.m. a las 5:00 a.m. y en las regiones más afectadas se prevén nuevos períodos de confinamiento total.

En esta línea, las audiencias generales presididas por el Papa Francisco volverán a realizarse sin la presencia de fieles, así como también está previsto que las celebraciones navideñas en el Vaticano sean del mismo modo, transmitidas en vivo, como ocurrió en la pasada Semana Santa.

5:24:00 a.m.
VATICANO, 04 Nov. 20 (ACI Prensa).- El Papa Francisco condenó la ola de atentados terroristas que está afectando a Europa en las últimas semanas.

En concreto, durante la Audiencia General de este miércoles 4 de noviembre que presidió desde la biblioteca del Palacio Apostólico del Vaticano, el Pontífice recordó a las víctimas de los atentados yihadistas producidos en la ciudad francesa de Niza y en la capital austríaca de Viena.

“En estos días de oración por los difuntos, hemos recordado, y recordamos una vez más, a las víctimas indefensas del terrorismo, cuya expresión de crueldad se está difundiendo en Europa. Pienso, en particular, en el grave atentado que tuvo lugar en los días pasados en Niza en un lugar de culto, y en el de ayer en las calles de Viena, que han provocado estremecimiento y reprobación entre la población y en cuantos tienen en el corazón la paz y el diálogo”, dijo el Santo Padre.

El Papa confió “a la misericordia de Dios las personas trágicamente asesinadas y expreso mi cercanía espiritual a sus familiares y a todos aquellos que sufren por estos deplorables sucesos que buscan comprometer con la violencia y el odio la colaboración fraterna entre las religiones”.  

El atentado en Niza se produjo el pasado 29 de octubre cuando un terrorista de nacionalidad tunecina asesinó a tres personas, una de ellas decapitada, en el interior de la Basílica de Notre Dame.

El ataque en las calles de Viena se produjo el 2 de noviembre cuando un terrorista armado con un fusil disparó de forma indiscriminada contra los viandantes cerca de una sinagoga. 5 personas fallecieron y 15 resultaron heridas.

Tanto el terrorista de Niza como el de Viena actuaron inspirados por la ideología yihadista y sus acciones criminales fueron reivindicadas por Estado Islámico.

4:24:00 a.m.
VATICANO, 04 Nov. 20 (ACI Prensa).- El Papa Francisco invitó a redescubrir en el Evangelio a Jesucristo “como maestro de oración” y a acudir a su escuela porque allí “encontraremos la alegría y la paz, que solamente Él nos puede dar”.

Así lo indicó el Santo Padre este miércoles 4 de noviembre durante la Audiencia General que se llevó a cabo en la biblioteca del Palacio Apostólico sin la asistencia de fieles debido al aumento de contagios del COVID-19 en Italia.

En su catequesis, el Pontífice destacó que Jesús durante su vida pública “recurre constantemente a la fuerza de la oración” y relató cómo “los Evangelios nos lo muestran cuando se retira a lugares apartados a rezar”.

En esta línea, el Papa señaló que estos momentos de oración “testimonian claramente que, también en los momentos de mayor dedicación a los pobres y a los enfermos, Jesús no descuidaba nunca su diálogo íntimo con el Padre” ya que “cuanto más inmerso estaba en las necesidades de la gente, más sentía la necesidad de reposar en la Comunión trinitaria”.

“La oración es el timón que guía la ruta de Jesús. Las etapas de su misión no son dictadas por los éxitos, ni el consenso”, advirtió.

De este modo, el Santo Padre dijo que “del ejemplo de Jesús podemos extraer algunas características de la oración cristiana” y citó al Catecismo de la Iglesia Católica que afirma que “con su oración, Jesús nos enseña a orar”.

En primer lugar, el Papa subrayó que la oración “es el primer deseo del día, algo que se practica al alba, antes de que el mundo se despierte” porque “restituye un alma a lo que de otra manera se quedaría sin aliento”.

De hecho, el Santo Padre reconoció que “un día vivido sin oración corre el riesgo de transformarse en una experiencia molesta, o aburrida: todo lo que nos sucede podría convertirse para nosotros en un destino mal soportado y ciego”.

“Jesús sin embargo educa en la obediencia a la realidad y por tanto a la escucha. La oración es sobre todo escucha y encuentro con Dios. Los problemas de todos los días, entonces, no se convierten en obstáculos, sino en llamamientos de Dios mismo a escuchar y encontrar a quien está de frente. Las pruebas de la vida cambian así en ocasiones para crecer en la fe y en la caridad. El camino cotidiano, incluidas las fatigas, adquiere la perspectiva de una vocación”, afirmó.

En este sentido, el Papa explicó que “la oración tiene el poder de transformar en bien lo que en la vida de otro modo sería una condena” y añadió que “la oración tiene el poder de abrir un horizonte grande a la mente y de agrandar el corazón”.

En segundo lugar, el Santo Padre dijo que “la oración es un arte para practicar con insistencia” porque “todos somos capaces de oraciones episódicas, que nacen de la emoción de un momento; pero Jesús nos educa en otro tipo de oración: la que conoce una disciplina, un ejercicio y se asume dentro de una regla de vida”.

“Una oración perseverante produce una transformación progresiva, hace fuertes en los períodos de tribulación, dona la gracia de ser sostenidos por Aquel que nos ama y nos protege siempre”, señaló.

Además, el Pontífice destacó la importancia de la soledad en la oración porque “allí, en el silencio, pueden emerger muchas voces que escondemos en la intimidad: los deseos más reprimidos, las verdades que persistimos en sofocar. Y, sobre todo, en el silencio habla Dios”.

“Quien reza no se evade del mundo, sino que prefiere los lugares desiertos… Toda persona necesita de un espacio para sí misma, donde cultivar la propia vida interior, donde las acciones encuentran un sentido”.

En cambio, el Papa advirtió que “sin vida interior nos convertimos en superficiales, inquietos, ansiosos; la ansiedad cómo nos hace mal, por eso, debemos ir a la oración. Sin vida interior huimos de la realidad, y también huímos de nosotros mismos. Somos hombres y mujeres en fuga siempre”.

Asimismo, el Santo Padre alertó que “a veces nosotros los seres humanos nos creemos dueños de todo, o al contrario perdemos toda estima por nosotros mismos. Vamos de una parte a otra” y agregó que “la oración nos ayuda a encontrar la dimensión adecuada, en la relación con Dios, nuestro Padre, y con toda la creación”.

Por último, el Papa Francisco destacó que “la oración de Jesús es abandonarse en las manos del Padre” y puso el ejemplo de Jesús en el huerto de los olivos, “con aquella angustia: ‘Padre si es posible que esto pase … pero que se cumpla tu voluntad’. El abandono en las manos del Padre”.

“Es hermoso cuando nosotros estamos preocupados, agitados y vamos a la oración y el Espíritu Santo nos transforma en el interior y nos lleva a este abandono en las manos del Padre: ‘Padre que se cumpla tu voluntad’”, dijo.

Por ello, el Santo Padre invitó a pedir a Jesús “que nos ayude a redescubrirlo -a través de la lectura orante y cotidiana del Evangelio- como maestro de oración, y dispongámonos a aprender en su escuela. Así encontraremos la alegría y la paz, que solamente Él nos puede dar”.

3:24:00 a.m.
VATICANO, 04 Nov. 20 (ACI Prensa).- La Audiencia General presidida por el Papa volvió a celebrarse este miércoles 4 de noviembre en privado en la biblioteca del Palacio Apostólico del Vaticano para evitar nuevos contagios de coronavirus ante la nueva ola de la pandemia que está padeciendo Italia.

Antes de dar comienzo a su catequesis, el Papa Francisco hizo referencia a esta situación y pidió que se sigan las indicaciones de las autoridades políticas y sanitarias “para defendernos de esta pandemia”.

El Santo Padre también animó a ofrecer al Señor “esta distancia entre nosotros por el bien de todos”. En concreto, pidió pensar en los enfermos.

“Por desgracia, hemos tenido que regresar a esta Audiencia en la Biblioteca. Esto es para defendernos del contagio de la Covid. Esto también nos enseña que debemos estar muy atentos a las indicaciones de la autoridad, sean las autoridades políticas como las sanitarias para defendernos de esta pandemia”, señaló el Pontífice.

“Ofrezcamos al Señor esta distancia entre nosotros por el bien de todos y pensemos, pensemos mucho en los enfermos. En aquellos que ya entran como descartados. Pensemos en los médicos, en los enfermeros, enfermeras, en los voluntarios, en tanta gente que trabaja con los enfermos en este momento, que arriesga su vida, pero lo hacen por amor, por su vocación por amor al prójimo”, fueron las palabras del Papa Francisco.

7:24:00 p.m.
, 03 Nov. 20 (ACI Prensa).- La Comisión de Pastoral Social de la Diócesis de San Rafael, en la provincia argentina de Mendoza, expresó su apoyo al Obispo local, Mons. Eduardo María Taussig, ante la decisión de la Santa Sede de cerrar el Seminario “Santa María Madre de Dios”, una medida que ha generado tensiones y protestas de los fieles.

El 1 de noviembre la comisión publicó una nota titulada “Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia” en la que recuerdan que la autoridad máxima de la Iglesia Católica es el Papa y en la que lamentan la “crisis muy dolorosa” en la Iglesia local.

“Algunas personas, que dicen ser católicas y se hacen dueñas de la verdad revelada, cuestionan, no solo la autoridad del señor obispo, si no la del mismo Papa, utilizando a niños y a personas de buen corazón y sinceras, para sus intereses de constituirse en los rectores de esa santa Iglesia, que es la que nos debe cobijar a todos”, refiere el texto.

La nota alude a las protestas de los dos últimos fines de semana en las que cientos de fieles, incluidas familias y niños, han reclamado a Mons. Taussig que no se cierre el seminario y han pedido al Vaticano un visitador apostólico para que haga una investigación, algo que no se ha hecho para tomar la decisión de cerrar el centro de formación sacerdotal.

Hasta ahora no se conocen los motivos del cierre del seminario, una decisión que fue ratificada por el Prelado luego de su encuentro con el Papa Francisco el pasado 1 de octubre. El 25 de octubre, a su regreso de Roma, Mons. Taussig dijo que el tema “no estaba en discusión” y la medida se hará efectiva a fin de año.

Sobre las protestas de los fieles, la comisión diocesana afirma que “la violencia que estas personas han mostrado con sus arteros actos, seguramente guiados por el mal espíritu, no dañarán la Barca que guían Pedro, y sus pastores, por ello les rogamos humildemente, regresen al rebaño, que Dios los acogerá como al Hijo Pródigo”.

“Estamos a su lado Monseñor, como instrumento de la voluntad Divina, y por el Ministerio que lo inviste, y en la sagrada obediencia, le aseguramos nuestras oraciones a la Santísima Virgen para que lo fortalezca, y siga en la fidelidad que Dios le ha pedido”, concluye el texto.

Testimonio de padres de un seminarista

El 2 de noviembre, Graciela y Juan Adrián, padres de un seminarista, compartieron su testimonio sobre el dolor y preocupación que les ha causado la decisión de cerrar el seminario.

En un video publicado en Facebook recuerdan que su hijo ingresó al seminario a los 15 años. “Estábamos tranquilos como padres de que nuestro hijo estaba en el lugar adecuado para el discernimiento vocacional y la formación sacerdotal”, afirma Graciela.

El hijo de estos esposos y los demás seminaristas estarán durante el 2021 en sus casas, mientras se decide su futuro lugar de formación, un proceso que se realizará a lo largo del año según dijo el Obispo de San Rafael el 25 de octubre.

En opinión de Juan Adrián, no se entiende aún la decisión del Vaticano de cerrar el Seminario. Graciela comenta que al respecto “jamás los padres fuimos citados o reunidos para explicar la situación”.

Juan Adrián afirma que la vocación de su hijo “está intacta. Él quiere seguir adelante. La situación nos pone en una incertidumbre muy grande porque no podemos llegar a saber qué va a pasar en el año próximo. No hay perspectivas de nada. Se nos prometió una ubicación pero hoy lo mandan a casa”.

En el video, la madre comenta también que el deseo de ellos como padres es “que el seminario siga abierto”.

Finalmente, Graciela recuerda que a fines de agosto las madres de los seminaristas enviaron una carta abierta al Papa Francisco que “le fue leída al Santo Padre. Nunca tuvimos respuesta. Monseñor (Taussig) dice ‘Roma ha hablado, se termina la discusión’. Como padre decimos, ‘Roma no nos ha escuchado ni escucha el dolor de nuestros hijos’”.

Seminario de San Rafael

El Seminario “Santa María Madre de Dios” de San Rafael fue fundado el 25 de marzo de 1984 por el Obispo de entonces, Mons. León Kruk. Desde su creación se destacó por su fidelidad a la Iglesia y la recta formación.

Ante el éxito del seminario y el recelo de otros obispos, existieron presiones para enviar un visitador del Vaticano que llegó del 11 al 14 de junio de 1986. El resultado de la investigación fue la confirmación de la obra por parte del mismo Papa San Juan Pablo II.

Ahora que se ha anunciado el cierre del seminario no ha habido de por medio una visita apostólica como la que se dio hace 34 años.

Con Mons. Taussig, que asumió la Diócesis de San Rafael en 2004, el seminario logró un gran avance. En una diócesis de unos 350 mil habitantes, se cuenta ahora con 70 sacerdotes diocesanos. De los egresados en los últimos 15 años solo un sacerdote dejó el ministerio.

De las aulas del seminario han salido unos 150 sacerdotes que sirven en varios países como España, Italia, Cuba y Estados Unidos. Más de 30 han hecho estudios de posgrado en Buenos Aires, Estados Unidos y Europa. Todas estas cifras récord para Argentina.

Actualmente el seminario cuenta con 40 seminaristas, quienes serán reubicados como explicó el Obispo de San Rafael.

9:24:00 a.m.
VATICANO, 03 Nov. 20 (ACI Prensa).- El Papa Francisco expresó su “dolor y consternación” por el ataque terrorista ocurrido en Viena (Austria) en la noche del 2 de noviembre.

“Expreso mi dolor y consternación por el ataque terrorista en #Viena y rezo por las víctimas y sus familias. ¡Basta de violencia! Construyamos juntos la paz y la fraternidad. Solo el amor extingue el odio”, advirtió el Santo Padre a través de su cuenta oficial de Twitter @Pontifex_es

 

Expreso mi dolor y consternación por el ataque terrorista en #Viena y rezo por las víctimas y sus familias. ¡Basta de violencia! Construyamos juntos la paz y la fraternidad. Solo el amor extingue el odio.

— Papa Francisco (@Pontifex_es) November 3, 2020

 

Además, el Pontífice aseguró su oración por los heridos, los familiares de las víctimas y por todo el pueblo austriaco mediante un telegrama publicado este 3 de noviembre.

En la misiva dirigida al Arzobispo de Viena, Cardenal Christoph Schönborn, y firmada por el Secretario de Estado Vaticano, se lee que el Papa Francisco “está profundamente entristecido por los terribles actos de violencia en Viena que han causado muerte y dolor a personas inocentes”.

“Su Santidad expresa su más profundo pésame a los familiares de los fallecidos y a todo el pueblo austriaco. También está cerca de los heridos y reza por su rápida recuperación”, indicó el Cardenal Pietro Parolin.

Por último, el telegrama vaticano informa que “el Papa Francisco encomienda a las víctimas a la misericordia de Dios y pide al Señor que cesen la violencia y el odio y se promueva la coexistencia pacífica en la sociedad” y añade que “acompaña de todo corazón a todos los afectados por esta tragedia con su bendición”.

6:24:00 a.m.
VATICANO, 03 Nov. 20 (ACI Prensa).- El Cardenal Gualtiero Bassetti, presidente de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI) y arzobispo de Perugia – Città della Pieve, está en terapia intensiva por el COVID-19.

El estado de salud del Cardenal Bassetti ha empeorado en las últimas horas.

Inicialmente, tras saber el resultado positivo del análisis del coronavirus el pasado 28 de octubre, el purpurado de 78 años estuvo en aislamiento y monitoreado en su casa.

En un mensaje difundido el sábado 30 de octubre, el Cardenal Basseti afirmó vivir “este momento con fe y esperanza, confiándome a la misericordia del Padre. Agradezco a todos los que están cerca con mensajes de solidaridad y con la oración”.

“Ofrezco esta prueba por todos los enfermos, por los que sufren, por las personas que han vivido un luto, los médicos, los trabajadores sanitarios que auxilian con dedicación y cuidado, a los representantes de las instituciones comprometidas en poner un muro a este virus”, afirmó en presidente de la Conferencia Episcopal Italiana en su mensaje.

Sin embargo, en la mañana del 31 de octubre, el Cardenal Bassetti fue internado en el hospital Santa María de la Misericordia de Perugia.

Según informó una nota de la Conferencia Episcopal Italiana, el Cardenal Bassetti fue ingresado a terapia intesiva durante la noche entre el 2 y 3 de noviembre después de un cambio en sus signos vitales.

Actualmente, los médicos de este hospital en Perugia describen que “está atento y cooperando” e informaron que emitirán un boletín médico durante el día con más información sobre las condiciones de salud del arzobispo.

Por su parte, el Consejo Episcopal Permanente se reúne este 3 de noviembre en videoconferencia para una sesión extraordinaria y expresó que “acompaña con su cercanía, afecto y oración al Cardenal presidente”.

“Los obispos aseguran su apoyo al Cardenal presidente y a todos los enfermos y agradecen a los médicos, trabajadores de la salud y a todos los que se ocupan de los sufrimientos. Que el consuelo y la presencia del Espíritu Santo sostengan a los que hoy están gravemente probados por la enfermedad”, indicó la nota de la CEI.

Debido al aumento de contagios del COVID-19 en Italia, el Vaticano anunció que a partir del 4 de noviembre las audiencias generales del Papa Francisco serán nuevamente sin la presencia de fieles.

Asimismo, la oficina de protocolo informó al cuerpo diplomático ante la Santa Sede que las próximas celebraciones navideñas presididas por el Papa serán también sin la participación de personas.

1:24:00 p.m.
VATICANO, 02 Nov. 20 (ACI Prensa).-

El mundo atraviesa una de sus crisis más importantes en décadas debido a la pandemia de coronavirus. Esta crisis sanitaria ha evidenciado y agravado problemas previos: conflictos, discriminación, explotación.

En una reciente entrevista publicada por el periódico serbio Politika con motivo del centenario de la nunciatura apostólica en Serbia, el Papa Francisco señaló que, ante los problemas de hoy, “los cristianos no podemos mirar para el costado y hacernos los distraídos de lo que pasa a nuestro alrededor; es más, estamos llamados a hacernos prójimos de todos y de todas las situaciones en nombre de esa solidaridad que nace de la compasión del Señor”.

El Papa explicó que le gusta pensar que “el cristiano en el mundo es una persona realista, muy realista… con el realismo del Evangelio. Por eso a cada generación le toca asumir y hacer suyos los logros, así como las limitaciones y los errores de cada época para discernir cuál es el aporte fundamental que está llamada a dar. Los tiempos cambian, sin lugar a dudas, pero la misión nos sigue invitando a dar testimonio de nuestra esperanza”.

Recordó que “las crisis tienen la capacidad de amplificar las injusticias existentes a las que nos habíamos acostumbrado y que podíamos inconscientemente justificar; así como también potenciar las mejores prácticas y reacciones entre nosotros”, y esta crisis tampoco es una excepción.

Por ello, insistió el Pontífice, “necesitamos un cambio. La pandemia puso en crisis nuestros modelos de organización y desarrollo; puso al descubierto muchas inequidades, graves silencios y omisiones sociales y sanitarias con muchos hermanos nuestros sometidos a procesos de exclusión y degradación”.

“También experimentamos, en tantos casos, la falta de ‘anticuerpos’ personales y comunitarios para hacerle frente a la crisis; y esto es fruto de todos los intentos de desprestigiar y olvidar lo que nutrió el alma de nuestros pueblos en nombre de aparentes rutinas salvadores que terminan por privarnos de la inmunidad necesaria”.

“Hemos reducido el desarrollo al simple crecimiento económico olvidándonos que el auténtico desarrollo debe promover a todos los hombres y a todo el hombre. El progreso de todo el pueblo y para todo el pueblo. No podemos perder de vista que las transformaciones siempre tienen un costo y debemos preguntarnos quiénes lo están pagando”.   

Según explicó el Papa, la reconstrucción de la sociedad tras la pandemia exigirá “aprender a asumir y abrirnos al dolor y a la vulnerabilidad del prójimo”. Ello “humanizará nuestras comunidades y nos regalará una normalidad donde la dignidad de las personas no sea una declaración de principios sino una convicción que se traduce en prácticas y estilos de vida bien concretos”.

De ese modo, “la normalidad no será la mera continuación del pasado como tampoco la cancelación de este duro momento sino una puesta en juego de todos nuestros recursos y creatividades para transformar el presente en el eslabón de una nueva oportunidad: las cosas pueden cambiar. Ahí tiene que estar la Iglesia, convocando y actuando para que la normalidad que se geste pueda tener el sabor al protocolo con el que un día seremos juzgados”.

El Santo Padre reconoció que “en un contexto como este es difícil sostener a largo plazo las grandes ilusiones y proyectos y, por el contrario, es muy fácil quedarse encandilados con respuestas inmediatas que brindan una aparente seguridad y protección”.

De esa manera, los populismos encuentran brechas en la sociedad para aprovechar el descontento para promover sus agendas: “¡Cuántos grupos utilizaron estos fenómenos para generar enfrentamientos estériles inclusive al interior de un mismo pueblo!”.

Así, “se instala un manto de orfandad social, comunitaria y espiritual: jóvenes y adultos sin referencias, sin hogar, sin comunidad”. “Esta falta de pertenencia termina por erosionar el espacio público que es la capacidad que tenemos de tener un nosotros común”.

“Por eso mi insistencia de volver a las raíces, al rico patrimonio histórico, cultural y espiritual que cada tierra supo gestar. Ahí se encuentra un antídoto natural y cultural a los nacionalismos y a todos los procesos de fragmentación y enfrentamiento”.

En ese sentido, afirmó que “el diálogo es uno de los instrumentos más privilegiados que poseemos no sólo contra la Covid, sino contra todos los demás conflictos a encarar”. “En este sentido las religiones tenemos una misión ineludible a desarrollar”, señaló.

Puede leer la entrevista completa AQUÍ.

11:24:00 a.m.
VATICANO, 02 Nov. 20 (ACI Prensa).- El Papa Francisco destacó que el don de la esperanza cristiana no decepciona y da sentido a la vida, durante la Misa celebrada en el día de la conmemoración de todos los fieles difuntos.

Este 2 de noviembre, el Santo Padre presidió la Eucaristía en la iglesia del Campo Santo Teutónico, cementerio que se encuentra en el interior de los muros de la Ciudad del Vaticano, a las 04:00 p.m. (hora local).

En su homilía pronunciada en forma improvisada, y no leída, el Pontífice recordó al personaje bíblico de Job, quien derrotado, casi habiendo terminado su existencia, a punto de morir, tuvo una certeza y dijo: “Yo sé que mi redentor está vivo… Yo veré a mi redentor, con estos ojos lo veré, lo veré yo mismo, mis ojos lo contemplarán y no otro”.

En esta línea, el Papa explicó que “esa certeza en el momento en que casi terminó la vida, es la esperanza cristiana”.

“Esa esperanza es un don, nosotros no podemos obtenerla, es un don que debemos pedir: ‘Señor dame la esperanza’. Hay muchas cosas feas que nos llevan a desesperar, a creer que todo será una derrota final, que después de la muerte no hay nada, y la voz de Job vuelve, vuelve: ‘Yo sé que mi redentor está vivo…  y yo lo veré yo mismo con estos ojos’”, advirtió el Papa.

En este sentido, el Santo Padre destacó también que “la esperanza no decepciona” según dijo San Pablo y añadió que “la esperanza nos atrae y nos da un sentido a la vida” pues “yo no veo el más allá, pero la esperanza es el don de Dios que nos atrae hacia la vida, hacia la alegría eterna”.

“La esperanza es un ancla que nosotros tenemos de la otra parte. Nosotros aferrados a la cuerda nos sostenemos”, afirmó.

Por ello, el Papa Francisco invitó a repetir las palabras de Job -yo sé que mi redentor está vivo y que lo veré- “en los momentos de alegría y en los momentos feos, en los momentos de muerte, digámoslo así”.

Además, el Santo Padre alentó a pedir al Señor la esperanza, ya que “esta certeza es un don de Dios porque nosotros no podremos tener la esperanza con nuestras fuerzas, sino que debemos pedirla, porque la esperanza es un don gratuito que nosotros no merecemos nunca, es dado, es Gracia” y reiteró que “esta esperanza no decepciona”.

“El fin de la esperanza es ir hacia Jesús. El Señor es quien nos recibe, es allí donde está el ancla. La vida en esperanza es vivir así, aferrados con la cuerda en la mano, fuerte, sabiendo que el ancla está allá arriba y esa ancla no decepciona”, dijo el Papa.

Por último, el Pontífice sugirió que al pensar “en tantos hermanos y hermanas que se han marchado, nos hará bien mirar los cementerios y mirar hacia arriba. Y repetir como Job: ‘Yo sé que mi redentor vive, y yo lo veré yo mismo, mis ojos lo contemplarán y no otro’. Y esta es la fuerza que nos da la esperanza, este don gratuito que es la virtud de la esperanza, que el Señor nos la dé a todos nosotros”.

Al finalizar la Eucaristía, el Santo Padre rezó brevemente en las tumbas del cementerio del Campo Santo Teutónico acompañado por el rector. Después, se dirigió brevemente a las Grutas Vaticanas, en donde se encuentran las tumbas de varios Papas, y allí rezó por los Pontífices difuntos.

7:24:00 a.m.
VATICANO, 02 Nov. 20 (ACI Prensa).- El Cardenal Mauro Piacenza, Penitenciario Mayor del Vaticano, celebró una Misa solemne con motivo del 70º aniversario de la proclamación del dogma de la Asunción de la Virgen María.

La Eucaristía se llevó a cabo el Domingo 1 de noviembre, Solemnidad de todos los Santos, en la gruta Tre Fontane de Roma a las 12:00 p.m. (hora local).

En su homilía, el Purpurado recordó que el Papa Pío XII proclamó el dogma de la Asunción el 1 de noviembre de 1950 después de haber escuchado al Colegio Episcopal y a la piedad de los fieles, expresión de su sensus fidei.

“La Asunción nos recuerda, entre otras cosas, que nosotros también tenemos una unión con Cristo, hemos sido bautizados y con esto también nos hemos convertido en hijos de Dios, aunque adoptivos, nuestro cuerpo se ha convertido en templo del Espíritu Santo y lo sigue siendo hasta al final de la vida, para esperar en la Resurrección”, señaló Cardenal Piacenza.

En esta línea, el Penitenciario Mayor del Vaticano destacó que en la Solemnidad de todos los Santos y en el día de todos los Fieles Difuntos es posible mirar “el punto de llegada de la Asunción de la Virgen: ¡este punto es el otro mundo! Nosotros, todavía peregrinos, estamos constantemente al borde de este otro mundo y si nuestra vida fluye sin la percepción de esta cercanía corre el riesgo de convertirse en una vida vacía, una vida sin propósito”.

Por lo tanto, el Cardenal Piacenza dijo que mirar el punto de llegada de la Asunción, mirar al otro mundo, “debería ser un pensamiento habitual para nosotros” porque “está cerca; todo depende de eso, y nosotros, si queremos ser sabios, debemos sentirnos al borde de este otro mundo: es la llamada de la Asunción. ¡El otro mundo!”.

En este sentido, el Purpurado interrogó “¿De dónde vienen los momentos en los que nuestra conciencia nos habla? Del otro mundo. Pero hay más. Quien vive de la oración y entra en ella progresivamente con paciencia, hasta el punto de experimentarla, llega a una oración de quietud en la que sólo Dios actúa directamente, ¿de dónde viene esta experiencia? Del otro mundo. Y los milagros que Dios realiza todos los días aquí y allá, ¿de dónde vienen? Del otro mundo. Y todo lo que nos espera, en cuya esperanza vivimos y en cuya espera podemos alegrarnos, aunque suframos, ¿de dónde viene? Del otro mundo”, advirtió.

Por último, el Cardenal Piacenza exhortó “no olvidemos nunca que estamos en el umbral de este otro mundo. La Santísima Virgen entró en ella con alma y cuerpo, única en el género humano, pero estamos continuamente en el umbral” y concluyó “que Dios nos bendiga, la Virgen nos proteja y nos done el amor de Dios".

6:25:00 a.m.
VATICANO, 02 Nov. 20 (ACI Prensa).- En el día de la conmemoración de todos los fieles difuntos, el Papa Francisco animó a rezar por quienes han fallecido, especialmente por las víctimas del COVID-19.

El Santo Padre pidió recordar en la oración este 2 de noviembre, a través de un mensaje de su cuenta oficial de Twitter @Pontifex_es, a quienes “han muerto solos, sin la caricia de sus seres queridos”.

Además, el Papa solicitó rezar “por todas las personas que han dado la vida por servir a los enfermos”.

 

Hoy rezamos por todos los #FielesDifuntos, especialmente por las víctimas del #coronavirus: por quienes han muerto solos, sin la caricia de sus seres queridos; y por todas las personas que han dado la vida por servir a los enfermos.

— Papa Francisco (@Pontifex_es) November 2, 2020

 

Este año, el Vaticano facilitó la obtención de la indulgencia plenaria en la fiesta de Todos los Santos y en el día de los Fieles Difuntos.

Por medio de un Decreto firmado por el Penitenciario Mayor, Cardenal Mauro Piacenza, con mandato del Papa Francisco, la Santa Sede amplió las indulgencias plenarias a todo el mes de noviembre.

“La indulgencia plenaria el 2 de noviembre, establecida con ocasión de la conmemoración de Todos los Fieles Difuntos para los que visiten piadosamente una iglesia u oratorio y reciten allí el Padre Nuestro y el Credo, puede ser transferida no sólo al domingo anterior o posterior o al día de la solemnidad de Todos los Santos, sino también a otro día del mes de noviembre, libremente elegido por cada uno de los fieles”, indicó el Decreto. 

En 2019, el Santo Padre presidió la Eucaristía en las catacumbas de Priscila de Roma, en donde destacó que “la identidad del cristiano es esta, la de las bienaventuranzas, no hay otra. ¡Si tú haces esto, si tú vives así, tú eres cristiano!”, exclamó el Papa, quien agregó que no sirve de nada pertenecer a una asociación o a un movimiento, si no se viven las bienaventuranzas. “O tú vives así o no eres cristiano. Simplemente, lo ha dicho el Señor”.

Este año, el Pontífice presidirá la Misa por los difuntos en forma privada, sin presencia de fieles debido a las medidas sanitarias adoptadas para evitar contagios del COVID-19.

La Misa será en el Campo Santo Teutónico, cementerio que se encuentra en el interior de los muros de la Ciudad del Vaticano, a las 04:00 p.m. (hora local). Al finalizar rezará brevemente en las Grutas Vaticanas, localizadas debajo de la Basílica de San Pedro en donde se encuentran las tumbas de varios Papas, allí rezará por los Pontífices difuntos.

6:24:00 p.m.
, 01 Nov. 20 (ACI Prensa).- La Secretaría de Estado del Vaticano remitió un comunicado a los obispos de todo el mundo respecto a las declaraciones del Papa Francisco sobre la convivencia o unión civil de personas homosexuales, recientemente difundidas en el documental “Francesco”.

Según confirmó a ACI Prensa el Nuncio Apostólico en México, Mons. Franco Coppola, se trata de “aclaraciones que la Secretaría de Estado de la Santa Sede ha encargado a las Nunciaturas para que las difundan entre los Obispos”.

A continuación, el texto completo del comunicado del Vaticano:

PARA ENTENDER ALGUNAS EXPRESIONES DEL PAPA EN EL DOCUMENTAL “FRANCISCO”

Algunas afirmaciones, contenidas en el documental “Francisco” del guionista Evgeny Afineevsky, han suscitado, en días pasados, diversas reacciones e interpretaciones. Se ofrecen por lo tanto algunos elementos útiles, con el deseo de favorecer una adecuada comprensión de las palabras del Santo Padre.

Hace más de un año, durante una entrevista, el Papa Francisco respondió a dos preguntas distintas en dos momentos diferentes que, en el mencionado documental, fueron editadas y publicadas como una sola respuesta sin la debida contextualización, lo cual ha generado confusión. El Santo Padre había hecho en primer lugar una referencia pastoral acerca de la necesidad que, en el seno de la familia, el hijo o la hija con orientación homosexual nunca sean discriminados. A ellos se refieren la palabras: “las personas homosexuales tienen derecho a estar en familia; son hijos de Dios, tienen derecho a una familia. No se puede echar de la familia a nadie ni hacerle la vida imposible por eso”. 

El siguiente párrafo de la Exhortación apostólica post-sinodal sobre el amor en la familia Amoris Laetitia (2016) puede iluminar tales expresiones: «Con los Padres sinodales, he tomado en consideración la situación de las familias que viven la experiencia de tener en su seno a personas con tendencias homosexuales, una experiencia nada fácil ni para los padres ni para sus hijos. Por eso, deseamos ante todo reiterar que toda persona, independientemente de su tendencia sexual, ha de ser respetada en su dignidad y acogida con respeto, procurando evitar “todo signo de discriminación injusta”, y particularmente cualquier forma de agresión y violencia. Por lo que se refiere a las familias, se trata por su parte de asegurar un respetuoso acompañamiento, con el fin de que aquellos que manifiestan una tendencia homosexual puedan contar con la ayuda necesaria para comprender y realizar plenamente la voluntad de Dios en su vida» (n. 250).

Una pregunta sucesiva de la entrevista era en cambio inherente a una ley local de hace diez años en Argentina sobre los “matrimonios igualitarios de parejas del mismo sexo” y a la oposición del entonces Arzobispo de Buenos Aires al respecto. A este propósito el Papa Francisco ha afirmado que “es una incongruencia hablar de matrimonio homosexual”, agregando que, en ese mismo contexto, había hablado del derecho de estas personas a tener cierta cobertura legal: “lo que tenemos que hacer es una ley de convivencia civil; tienen derecho a estar cubiertos legalmente. Yo defendí eso”.

El Santo Padre se había expresado así durante una entrevista del 2014: “El matrimonio es entre un hombre y una mujer. Los Estados laicos quieren justificar las uniones civiles para regular diversas situaciones de convivencia, movidos por la exigencia de regular aspectos económicos entre las personas, como por ejemplo asegurar la asistencia sanitaria. Se trata de pactos de convivencia de diferente naturaleza, de los cuales no sabría dar un elenco de las distintas formas. Es necesario ver los diversos casos y evaluarlos en su variedad”. 

Por lo tanto es evidente que el Papa Francisco se ha referido a determinadas disposiciones estatales, no ciertamente a la doctrina de la Iglesia, numerosas veces reafirmada en el curso de los años.

Convivencia y unión civil gay

El comunicado del Vaticano coincide con lo señalado recientemente al respecto por los obispos argentinos Mons. Héctor Aguer y Mons. Víctor Manuel Fernández, Arzobispo Emérito y Arzobispo Titular de La Plata, respectivamente

En un texto publicado en su perfil de Facebook el 21 de octubre, y luego eliminado, Mons. Fernández, asesor teológico del Papa Francisco, dijo que “Bergoglio siempre reconoció que, sin llamarle ‘matrimonio’, de hecho existen uniones muy estrechas entre personas del mismo sexo, que no implican de por sí relaciones sexuales, pero sí una alianza muy intensa y estable. Se conocen a fondo, comparten el mismo techo durante muchos años, se cuidan, se sacrifican el uno por el otro”.

“Entonces puede ocurrir que ellos prefieran que en un caso extremo o de enfermedad no se consulte a sus parientes, sino a esa persona que conoce a fondo sus intenciones. Y por lo mismo prefieren que sea esa persona quien herede todos sus bienes, etc. Esto puede estar contemplado en la ley y se llama ‘unión civil’, o ‘ley de convivencia civil’, no matrimonio. Bergoglio siempre tuvo esta opinión, e incluso años atrás hubo una discusión en el Episcopado argentino, donde Bergoglio defendía esto, pero perdió. La mayoría decía que eso se iba a confundir con el matrimonio y preferían no innovar”, escribió Mons. Fernández.

Por su parte, Mons. Aguer, en un artículo remitido a ACI Prensa bajo el título “La familia: esposa, esposo, hijos. A propósito de una declaración papal”,dijo que “siendo arzobispo de Buenos Aires, el entonces Cardenal Bergoglio, en una Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina, propuso aprobar la licitud de las uniones civiles de personas homosexuales por parte del Estado, como una posible alternativa a lo que se llamó -y llama- ‘matrimonio igualitario’”.

“En aquella oportunidad se argumentó en su contra que no se trataba de una cuestión meramente política o sociológica, sino que entrañaba un juicio moral; en consecuencia no se puede promover la sanción de leyes civiles contrarias al orden natural. Se recordó, asimismo, que esta doctrina ha sido enunciada repetidas veces en los documentos del Concilio Vaticano II. El plenario de los obispos argentinos rechazó aquella propuesta con un voto adverso”, señaló el Arzobispo Emérito de La Plata.

10:24:00 a.m.
VATICANO, 01 Nov. 20 (ACI Prensa).- El exorcista canadiense, P. François Dermine, lamentó que los exorcistas se encentras “aislados respecto al resto del clero de la Diócesis” y “no gozan del apoyo de los otros sacerdotes”.

El fraile dominico así lo aseguró durante un encuentro virtual que tuvo lugar en Roma en la tarde del sábado 31 de octubre para presentar los primeros resultados del “Proyecto de investigación sobre el ministerio del exorcismo en la Iglesia católica”.

El P. Dermine señaló en su intervención que los problemas a los que se debe enfrentar el exorcista en el ejercicio de su ministerio tienen una doble naturaleza. Por un lado, afecta a la persona que solicita la ayuda del exorcista, y por otro lado, se refiere a la relación entre el exorcista y la Iglesia.

El exorcista explicó que los casos que llegan a los exorcistas “son numerosísimos”, por lo que tienen un volumen de trabajo muy alto. Sin embargo, de todas esas solicitudes de intervención del exorcista sólo unos pocos son casos reales de posesiones o persecuciones demoníacas.

Según afirmó, esto se debe a que la extensión de creencias mágicas entre la sociedad secularizada “lleva a muchas personas a atribuir todos sus males a la acción del demonio”.

Pero esto no siempre es así: “Es cierto que el demonio actúa negativamente, pero no puede ser considerado la causa exclusiva de nuestros males”. En muchas ocasiones, las personas que se presentan al exorcista padecen obsesiones, enfermedades o problemas mentales, no necesariamente son casos de posesión.

En ese sentido, destacó que el apoyo de los demás sacerdotes de la Diócesis al exorcista es fundamental para un buen discernimiento antes de enviar a una persona al exorcista.

El exorcista, “no goza del apoyo de los otros sacerdotes, que son los que deben efectuar el primer discernimiento de las personas que creen que sufren la persecución del demonio”.

“Los sacerdotes, en vez de realizar el discernimiento, remiten a esa persona inmediatamente al exorcista, que se encuentra con una marea de casos, muchos de los cuales no necesitan de exorcista”.

En definitiva, concluyó, “el exorcista encargado es un exorcista sobrepasado”.

El bien siempre vence al mal

El “Proyecto de investigación sobre el ministerio del exorcismo en la Iglesia católica” se realizó entre 2019 y 2020 en Irlanda, Reino Unido, Suiza e Italia. Sin embargo, en fases sucesivas, el objetivo es ampliar la investigación a más países.

La investigación se ha realizado en colaboración entre el Instituto Sacerdos del Ateneo Pontificio Regina Apostolorum de Roma, el Grupo de Investigación e Información Socio-Religiosa (GRIS) y la Universidad de Bolonia.

En la presentación el rector del Ateneo Pontificio Regina Apostolorum, P. José Ovarzún, destacó que se trata de “una investigación única que sostiene cuanto se hizo en los últimos 15 años en el contexto del curso” sobre exorcismo y oración de liberación, organizado por el Ateneo y que este año ha debido cancelarse debido a la pandemia de coronavirus.

“El proyecto nace del interés por estudiar en profundidad el exorcismo y oración de liberación, entender bien el fenómeno y sacar las conclusiones para poder afrontarlo con seriedad en un contexto de fe”.

Se trata de concienciar de la necesidad de “tomar en serio las manifestaciones del maligno y el ejercicio del exorcismo”, sin menospreciarlas y, tampoco, tratarlas con sensacionalismo o superficialidad.

Además, insistió en que “también nosotros, como Cristo, estamos llamados a una lucha fuerte contra el demonio” y señaló que “conviene hacer memoria de que el bien siempre vence al mal, porque el Señor Resucitado derrotó al maligno”.

Datos del estudio

El estudio de investigación presentado desprende algunos datos de interés. En el Reino Unido se estudiaron 30 diócesis. De ellas, 13 contaban con al menos un exorcista encargado, 11 no tenían ningún exorcista, 2 diócesis no quisieron participar en el estudio y 4 no respondieron. En total, confirmaron la presencia de 19 exorcistas.

En Irlanda se estudiaron 26 diócesis. 9 de ellas tienen exorcistas, 9 no tienen ninguno, 2 diócesis no han querido participar y 6 respondieron a la solicitud de información. En total, Irlanda cuenta con 9 exorcistas, según se desprende del estudio.

En Suiza se solicitó información a 8 diócesis. En 5 de esas diócesis se reportó la presencia de al menos un exorcista encargado. En 2 diócesis se señaló que no hay exorcistas. 1 diócesis no quiso participar del estudio. En total, en Suiza hay 10 exorcistas.

De estudio se desprende que “en los países anglosajones se tiende a considerar el exorcismo como un fenómeno marginal. Los responsables diocesanos mostraron, en general, poca atención hacia el asunto”. Por lo tanto, “la densidad de exorcistas en relación a las diócesis y a su extensión es baja”.

Por el contrario, “en Suiza se ha detectado, sorprendentemente, una densidad elevada de exorcistas en relación con el número de diócesis y su tamaño”.

En cuanto al caso concreto de Italia, se han contactado para poder realizar el estudio todas las diócesis del país, 226. En 160, el 71%, tienen exorcistas. En 37 diócesis carecen de exorcistas. 13 diócesis no han dado datos, 5 no han querido participar, y 11 no han contestado. Según el estudio, hay 283 exorcistas en Italia.

10:24:00 a.m.
VATICANO, 01 Nov. 20 (ACI Prensa).- El Papa Francisco nombró este domingo 1 de noviembre un nuevo delegado especial para la Soberana Ordena Militar de Malta después de la dimisión del Cardenal Angelo Becciu como Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos y de todas sus demás responsabilidades en la Curia romana como consecuencia de las acusaciones de corrupción en su contra.

El Pontífice nombró a Mons. Silviano Maria Tomasi como delegado especial de la Orden de Malta, cuyo nombre completo es Soberana Orden Militar Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta.

Mons. Tomasi, de 80 años, es Arzobispo de Asolo y fue Nuncio Apostólico y Observador de la Santa Sede ante la ONU en Ginebra. Además, es uno de los 13 nuevos Cardenales que serán creados en el Consistorio convocado por el Pontífice para el próximo 28 de noviembre.

Según una carta pontificia firmada por Francisco y difundida por la Sala de Prensa del Vaticano, “su función será colaborar, para el mayor bien de la Orden, con Fra’ Ruy Gonçalo do Valle Peixoto de Villas Boas, teniente interino y gran comendador, y con el próximo Gran Maestre oportunamente elegido”.

El nuevo delegado especial nombrado por el Pontífice “gozará de todos los poderes necesarios para decidir las eventuales cuestiones que debe surgir para la actuación del mandato a él confiado, para recibir el juramento del próximo Gran Maestre”.

El Papa especifica que el Cardenal Tomasi “será mi portavoz exclusivo para todo aquello que afecta a las relaciones entre esta Sede Apostólica y la Orden”.

Por tanto, el futuro Cardenal Tomasi será el delegado del Papa “hasta la conclusión del proceso de actualización de la Carta Constitucional y del Estatuto Melitense y hasta que los considere útil para la misma Orden”.

La Orden de Malta es una de las más antiguas instituciones occidentales y cristiana. Como orden religiosa de la Iglesia desde 1113 y sujeto de derecho internacional, mantiene relaciones bilaterales con más de 100 Estados y con la Unión Europea, así como una misión permanente de observación ante Naciones Unidas.

La Orden de Malta está presente en 120 países con proyectos médicos, sociales y humanitarios en favor de los necesitados.

Su misión principal es ayudar a las personas víctimas de conflictos armados y desastres naturales, ofreciendo asistencia médica, atendiendo a los refugiados y distribuyendo fármacos y material básico de supervivencia.

Agencia Catolica

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