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10:44:00 a.m.
Agencia Zenit

Un verano para descubrir el origen de las emergencias

Carta pastoral del arzobispo de Madrid, Mons. Carlos Osoro Sierra. 'El deseo del hombre ha de ser encontrarse con Dios y dejarse hacer por Él'

Madrid, 01 de julio de 2015 (ZENIT.org) Mons. Carlos Osoro | 0 hits

El título de la carta pastoral del arzobispo de Madrid, Mons. Carlos Osoro Sierra, para esta semana es “Un verano para descubrir el origen de las emergencias”. A continuación publicamos el texto íntegro de la misma:

Siempre es tiempo de gracia y siempre es tiempo para escuchar la llamada que Nuestro Señor Jesucristo nos hace a los hombres para que entremos en este mundo con su mirada, con su amor, con su gracia, con la pasión que Él tenía para salvar a los hombres: “no he venido a condenar sino a salvar”. Dejemos que el Señor entre en esta historia. Él quiere hacerlo también a través de todos nosotros. No pongamos dificultades a la acción salvadora que el Señor quiere que se acerque a las vidas y a las situaciones de todos los seres humanos. Estamos viviendo las dificultades por las que atraviesan los hombres: luchas, guerras, descartes, enfrentamientos, agresiones. Iniciemos este tiempo de verano como si el Señor nos dijese: quiero estar con vosotros, dejadme entrar en vuestra vida y en vuestra historia. Él quiere llegar y hacerse visible y patente entre los hombres. ¿Qué significado tiene esto en nuestra vida? Se puede decir de muchas maneras: “presencia”, “llegada”, “venida”. ¿Comprendéis la fuerza que tiene para el hombre saber que Dios está aquí, que no se ha retirado del mundo, que no nos ha dejado solos y que viene a visitarnos de múltiples maneras? Dios quiere entrar en mi vida y desea dirigirse a mí. Tengamos la audacia y la valentía de acogerlo e invitemos a todos los hombres a recibirlo. Digamos a todos: ¡No tengáis miedo!

¿Qué aprendemos? Descubrir que el Señor ha llegado a este mundo y ha visitado a los hombres por la Encarnación en María es algo excepcional e importante. Es una llegada singular de Dios a la historia de los hombres. Y Él vendrá otra vez al final de los tiempos. El Señor desea venir siempre a través de nosotros, llama a las puertas de nuestro corazón y nos dice: ¿estás dispuesto a darme tu tiempo, tu corazón, tu carne, tu vida? El Señor, que ha venido a esta historia, quiere entrar en nuestro tiempo, desea entrar en la historia de los hombres, pero quiere hacerlo a través de nosotros: busca una morada viva que dé la noticia de que el origen de las enfermedades que padecemos los hombres, y que tienen el nombre de emergencias o de crisis, está en la incomunicación con Dios, en no dejarle entrar en la vida personal y colectiva de los hombres, en marginarlo, en no contar con Él, en asumir una manera de comportarnos que nada tiene que ver con el humanismo que nos ha revelado con su presencia. Urge que el Señor pueda venir a través de nosotros.

¿Qué compromiso tendríamos que asumir nosotros? Uno muy sencillo, pero muy hondo: “llevar la alegría a los demás”. “Llevar la esperanza a los hombres”, “transmitir la fe a todos los hombres”, “llevar el amor de Dios a todos los hombres”. No se trata de ofrecer regalos costosos, tampoco de hacer grandes revoluciones con nuestras fuerzas y estrategias. Utilicemos la misma estrategia de Dios. Hay que llevar el regalo de nosotros mismos, con la vida nueva que nos ha sido dada en Cristo: siendo hechura de Dios, imagen de Dios, asumiendo una manera de existir que es la que nos ha revelado Nuestro Señor Jesucristo en su paso por este mundo y en la que hemos sido engendrados por el Bautismo. Llevemos la alegría de haber conocido a Dios y de habernos conocido a nosotros mismos; llevemos la esperanza que nace de poner el corazón en los planes que son de Dios y en los sólidos fundamentos que se nos han revelado en Jesucristo; llevemos la fe que supone una adhesión inquebrantable a Dios en todos los proyectos que tiene sobre el hombre (especialmente en una manera de entenderse el hombre a sí mismo); llevemos el amor de Dios que no sabe de mirarse a sí mismo, sino a los otros, que sabe de entrega total de uno mismo, de servicio incondicional al otro como si fuera Dios mismo. Con nuestras palabras y nuestras obras anulemos todas las emergencias y crisis, entregando salidas nuevas que nacen de volver a la comunicación abierta y con todas las consecuencias con Dios en Jesucristo.

Recordemos siempre que Dios viene, que llega ahora, que no es un Dios desinteresado de nosotros y de nuestra historia. Es el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, es el Dios que viene y que nunca deja de pensar en nosotros, que respeta nuestra libertad hasta el límite, hasta poder decirle no quiero saber nada de ti. ¡Cómo ha deseado Dios encontrarse con el ser humano! ¡Qué amor más grande ha manifestado viniendo a esta historia y haciéndose un hombre como nosotros! El deseo divino es encontrase con nosotros. Y el deseo del hombre ha de ser encontrarse con Dios y dejarse hacer por Él. Los humanos tenemos necesidad de este encuentro, pues Dios es el único que nos libera del mal y de la muerte, el único que quiere retirar de nuestra vida todo aquello que impide la felicidad del hombre. En definitiva, Él viene a salvarnos. Establecer la comunicación con Dios es todo un reto para los hombres en estos momentos de la Historia.

Tenemos anhelo de un mundo mejor. Hagámoslo con la oración y con las obras buenas, esas mismas que nos enseñó Jesucristo a hacer mientras estuvo con nosotros en esta historia. Propongamos como salida a nuestras emergencias y crisis la comunicación con Dios que nuestra cultura tiende a romper. ¿Cómo?

1) Captemos la presencia de Dios, su visita: sepamos saborear el silencio. La única manera de captar la presencia de Dios es saber detenernos en el silencio que nos habla de su presencia. En el silencio comprendemos mejor los acontecimientos de cada día, los gestos que Dios nos dirige directamente o a través de los demás y de los acontecimientos. En el silencio percibimos con claridad el amor de Dios. Y en ese silencio podríamos escribir mejor nuestro “diario interior” a través del cual podríamos plasmar las consecuencias y los compromisos a los que nos lleva el amor de Dios. Desde el silencio comprendemos mejor nuestra vida, y la entendemos como “visita”, la que nos hace Dios a nosotros. Tengamos tiempos de silencio y de encuentro con Dios, nuestras casas de ejercicios son medios para captar la presencia de Dios.

2) Vivamos en la comunicación con Dios, abiertos a su misterio, ensanchando horizontes de comprensión: abiertos a Él sin romper la comunicación con quien nos ama y nos da el amor que necesitamos para vivir. Abiertos a su presencia real en el misterio de la Eucaristía. Abiertos a la escucha de su Palabra, a dejarnos hacer por ella. Abiertos a su presencia real regalándonos su perdón a través del Sacramento de la Penitencia. Abiertos a Él, que es la manera de satisfacer la demanda que existe hoy de verdad. Hay muchas informaciones, muchas ideas, muchas interpretaciones, pero una gran necesidad de verdad. Ha sido Jesucristo el único que nos ha dicho que Él es la Verdad. Nuestros monasterios son lugares que debemos visitar para aprender a comunicarnos con Dios y vivir abiertos a su misterio.

3) Vivamos en esperanza, esa que nos impulsa a entender la vida y la historia como “kairós”, como ocasión propicia para nuestra salvación. En nuestra vida estamos siempre en constante espera. La esperanza marca el camino de la Humanidad y en nosotros tiene una certeza, la de que el Señor está con nosotros a lo largo de nuestra vida. Volvamos el corazón a Cristo, que nos ofrece su amor y su salvación. Entreguemos con obras este amor y esta salvación a los que viven a nuestro alrededor, a través de nuestros compromisos reales con las instituciones de caridad.

Con gran afecto os bendice:

+Carlos Arzobispo de Madrid

10:44:00 a.m.

(RV).-  El miércoles se hizo pública la siguiente declaración del director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, p. Federico Lombardi, sobre la situación en Grecia.

“Las noticias procedentes de Grecia preocupan por la situación social y económica del país.  El Santo Padre desea que todo el pueblo heleno sienta su cercanía, sobre todo las familias duramente probadas por una crisis humana y social tan compleja como dura.  La dignidad de la persona debe permanecer en el centro de cualquier debate político y técnico así como a la hora de tomar decisiones responsables.  El Papa Francisco invita a todos los fieles a rezar por el bien del amado pueblo griego”.

(RC-RV)

(from Vatican Radio)

10:13:00 a.m.
Agencia Zenit

La activista Naomi Klein alaba la valentía de Laudato si'

La periodista canadiense participa en Roma a la Conferencia sobre el cambio climático e invita a 'invertir la ruta hacia un clima más estable y al mismo tiempo hacia una economía más justa'

Ciudad del Vaticano, 01 de julio de 2015 (ZENIT.org) Rocío Lancho García | 0 hits

Naomi Klein, la conocida periodista y activista canadiense, ha reconocido que lo que dice el Papa Francisco en la encíclica Laudato si’, “no es solo una enseñanza para el mundo católico, sino para cada persona que viva en este planeta”. Lo ha dicho durante la presentación  en el Vaticano de la Conferencia “Las personas y el planeta en primer lugar: la necesidad de cambiar el rumbo”, organizada por el Pontificio Consejo de Justicia y Paz. Asimismo ha reconocido que “como feminista judía no practicante me siento sorprendida de haber sido invitada al Vaticano, esto ciertamente me habla también a mí''.

 

Desde el punto de vista de la conocida activista no global, autora del 'best seller' No logo, sobre los abusos de las multinacionales en los países en desarrollo, añadió que, “en un mundo donde el beneficio se coloca constantemente antes que las personas y el planeta, la economía del clima tiene mucho que ver con la ética y la moral”. Además, ha precisado que “si estamos de acuerdo que poner en peligro la vida en la tierra es un problema de conciencia, entonces nos corresponde a nosotros actuar moralmente”.

Esto significa, ha observado, buscar metas, “políticas que regulan directamente la cantidad de carbono que se puede extraer de la tierra. Significa políticas que nos lleven a conseguir el cien por cien de energía renovable en dos o tres décadas y no a finales de siglo”. Y significa también “la asignación de recursos comunes y compartidos, como la atmósfera, sobre la base de la justicia y la equidad''.

Al respecto, ha hablado de un nuevo tipo de movimiento en defensa del clima  que está emergiendo rápidamente. Un movimiento que se basa en la verdad “más valiente expresada en la encíclica”: que nuestro sistema económico actual al mismo tiempo que alimenta la crisis climática nos impide tomar las acciones necesarias para evitarlo. Por eso ha hablado de “invertir la ruta hacia un clima más estable y al mismo tiempo hacia una economía más justa”.

La periodista ha advertido que “la puesta en juego es tan alta, el tiempo tan corto y la tarea tan grande que no podemos permitirnos el lujo de dejar que las diferencias nos dividan”.

Haciendo referencia a la cumbre COP que tendrá lugar a finales de año en París, la señora Klein ha asegurado que “puedo afirmar que habrá tolerancia cero para otro fracaso disfrazado de éxito ante las cámaras”. Por eso ha afirmado que si el acuerdo no logra reducciones inmediatas de emisiones al tiempo que proporciona un apoyo real y sustancial para los países pobres, entonces será declarado un fracaso.

Del mismo modo, ha observado que “no es demasiado tarde para desviarse del camino peligroso que nos está llevando hacia 4 grados de calentamiento”, aunque sí “sería difícil, sin duda”. Pero --ha añadido--- difícil no es lo mismo que imposible.

Por eso ha concluido precisando que “renunciar a una tarea que podría salvar incontables vidas y evitar tanto sufrimiento, simplemente porque es difícil, costoso y requiere sacrificio de los que pueden permitirse vivir con menos no es pragmatismo”. Es --ha asegurado-- rendirse de la manera más cobarde.

10:13:00 a.m.
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Un nuevo dicasterio vaticano para las comunicaciones

Breve historia de una convergencia de esfuerzos

Ciudad del Vaticano, 01 de julio de 2015 (ZENIT.org) Padre Jorge Enrique Mújica | 0 hits

Desde el 27 de junio de 2015 el Vaticano cuenta con un nuevo organismo que se ocupa de todo lo relacionado con el mundo de las comunicaciones de la Santa Sede: la «Secretaría para la comunicación».
Así lo decidió el Papa Francisco por medio de una carta apostólica por medio de la cual dio al nuevo ente las competencias de repensar el sistema informativo de la Santa Sede, reorganizarlo e integrarlo en una gestión unitaria. La nueva dependencia, que tiene el rango de dicasterio, acomuna dentro de sí al Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, la Sala de Prensa de la Santa Sede, el Servicio Internet Vaticano, la Radio Vaticana, el Centro Televisivo Vaticano, L´Osservatore Romano, la Tipografía Vaticana, el Servicio Fotográfico, la Librería Editora Vaticana, el portal institucional del Vaticano y la cuenta de Twitter del Santo Padre.
La historia de cómo la Iglesia ha gestionado de forma institucional su relación con los medios y la administración de sus medios de comunicación –de lo cual este nuevo dicasterio es un paso más– hunde sus raíces en la primera mitad del siglo XX.
El germen de la «Secretaría para las comunicaciones» se remonta al 30 de enero de 1948 cuando Pío XII instituye la «Pontificia Comisión de consultación y revisión eclesiástica de películas». Nueve meses después, el 17 de septiembre de 1948, el Papa aprueba los estatutos del nuevo organismo vaticano dándole el nombre definitivo de «Pontificia Comisión para la cinematografía didáctica y religiosa». La tarea asignada a este modesta oficina fue examinar la complejidad de los problemas educativos y pastorales de la naciente era audiovisual.
El naciente organismo pronto logró hacerse con un colegio de expertos procedentes de diferentes nacionalidades quienes, tras algunos encuentros en 1953, pusieron de manifiesto la urgencia de profundizar magisterialmente la problemática del desarrollo de todos los medios audiovisuales y su incidencia en la vida espiritual del mundo y sobre la pastoral de la Iglesia. Un año después, en 1954, el nombre del organismo cambiaría nuevamente: pasaría a denominarse «Pontificia Comisión para la Cinematografía, la Radio y la Televisión»: se ampliaba así el radio de acción del organismo vaticano cuyos frutos más elocuentes fueron el apoyo para el discurso pontificio «La película ideal» (21 de junio y 28 de octubre de 1955) y la Carta Encíclica «Miranda prorsus», del 8 de septiembre de 1957, sobre el cine, la radio y la televisión.
La llegada de Juan XXIII a la cátedra de san Pedro supuso un paso más en la evolución del organismo que aquí estamos tratando. Con el Motu proprio «Boni pastoris» del 22 de febrero de 1959 el «Papa bueno» erige la «Pontificia Comisión para la Cinematografía, la Radio y la Televisión» como oficina estable de la Santa Sede, confiándole la tarea de examinar los diversos asuntos que se refieren al cine, la radio y la televisión, ayudar a su progreso y dirigir sus actividades de acuerdo a las indicaciones de la Encíclica «Miranda Prorsus». Sería en la sede de esta Pontificia Comisión en la que se asentaría el «Secretariado para la prensa y el espectáculo» (oficina instituida el 5 de junio de 1960), uno de los doce organismos preparatorio para el Concilio Vaticano II.
Durante los dos años de existencia del «Secretariado para la prensa y el espectáculo» se profundizó en el papel de los medios de comunicación en relación con la Iglesia. De esa profundización maduró, un poco después, el Decreto Conciliar «Inter Mirifica». Era la primera vez en la historia que un Concilio Ecuménico hablaba de medios de comunicación.
El Concilio Vaticano II supuso un reto de comunicación: el interés mundial por el encuentro episcopal más grande del mundo derivó en la creación del «Comité Conciliar para la prensa» (precedente directo de la Sala de Prensa de la Santa Sede, oficina que nació formalmente el 1 de marzo de 1968 con la aprobación de su Reglamento) confiada entonces a la «Pontificia Comisión para la Cinematografía, la Radio y la Televisión».
Sería Pablo VI el que, constatando el protagonismo de la información cambiaría, el 2 de abril de 1964, el nombre de la «Pontificia Comisión para la Cinematografía, la Radio y la Televisión» a «Pontificia Comisión para las Comunicaciones Sociales». A partir de ese momento el nuevo ente tenía carácter de permanencia y le eran ampliadas sus tareas: «los problemas relativos a la radio, a la televisión y a la prensa diaria y periódica». A esta «nueva» Pontificia Comisión debemos la Instrucción Pastoral «Communio et progressio», materialización del interés post conciliar por el ámbito de la comunicación.
En las décadas sucesivas la «Pontificia Comisión para las Comunicaciones Sociales» fue asumiendo diferentes nuevas tareas: las transmisiones satelitales para el Año Santo Jubilar de 1975 o el del año 2000, la Filmoteca Vaticana, la redacción de diferentes documentos sobre el ámbito de las comunicaciones o la ayuda en la redacción de los Mensajes pontificios para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales.
Ya bajo el Pontificado de Juan Pablo II, la «Pontificia Comisión para las Comunicaciones Sociales» tendrá un nuevo cambio gracias a la Constitución «Pastor Bonus»: desde el 1 de marzo de 1989 pasa a denominarse «Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales», asumiendo «las cuestiones relacionadas los instrumentos de comunicación social, para que, también por medio de ellos, el mensaje de la salvación y el humano progreso puedan servir al incremento de la civilización y de las costumbres». Esa misma Constitución hace depender la Sala de Prensa de la Santa Sede de la Secretaría de Estado.
 
***
La cronología hasta aquí referida dice relación especialmente sólo con dos de los varios componentes de la nueva «Secretaría para la comunicación» creada por el Papa Francisco: el Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales y la Sala de Prensa de la Santa Sede. De forma más breve podemos repasar la historia de los otros integrantes del nuevo dicasterio.
Por antigüedad la Tipografía Vaticana es de las primeras. Su origen se remonta al 27 de abril de 1587 y su fundación es atribuible al Papa Sixto V. A la Tipografía Vaticana, que se ocupa de la impresión y difusión de los textos vaticanos, especialmente publicaciones jurídicas y litúrgicas de la Sede Apostólica, estaba originalmente unida la Librería Editora Vaticana. Fue en 1926, bajo el Papa Pío XI, cuando ésta última se separó y convirtió en un organismo autónomo al cual se confió la venta de los libros impresos en la Tipografía.
L´Osservatore Romano es el periódico oficial del Vaticano. Su primera edición salió el 1 de julio de 1861 por lo que es, al día de hoy, uno de los diarios más antiguos del mundo. A su edición cotidiana en lengua italiana se suman ediciones en semanales en italiano (desde 1948), francés (desde 1949), inglés (desde 1968), español (desde 1969), portugués (desde 1970) y alemán (desde 1971). Cuenta también con una edición mensual en polaco (desde 1980) y, desde mayo de 2012, con un suplemento mensual en italiano («Donna Chiesa Mondo») dedicado especialmente a la profundización del conocimiento del papel femenino hoy y en el pasado. Desde 2014 este mismo suplemento ha integrado una sección dedicada a la teología de la mujer.
Aunque más reciente en el tiempo, el Servicio Fotográfico de la Santa Sede se encarga de seguir la actividad desarrollada por el Papa y de las autoridades vaticanas. Cuenta con un equipo de fotógrafos, archivistas, técnicos e informático. Mucho de ese material está especialmente a disposición de L´Osservatore Romano, principal difusor de las imágenes del Papa.
La Radio Vaticana fue fundada por el inventor de la radio, Guillermo Marconi, dentro del Vaticano. La inauguró el Papa Pío XI con el mensaje radial «Qui arcano Dei» del 12 de febrero de 1931. Al 2015 produce contenidos en 37 idiomas.
Es de 1983 la fundación del Centro Televisivo Vaticano (CTV) auspiciada por Juan Pablo II y entre cuyos tesoros se encuentra una videoteca con más de 10 mil cintas y hasta 4 mil horas de grabación sobre el Pontificado de Juan Pablo II. Fue también el Papa Wojtyla quien dio su «sí» a la propuesta de sor Judith Zoebelein para lanzar, el 25 de diciembre de 1995, la primera web católica oficial del mundo, Vatican.va (antes, incluso, que la web del Estado italiano, cuando la world wide web apenas comenzaba a mundializarse). Ese es el origen del Servicio de Internet Vaticano.
El Vatican Information Service (VIS) nació en 1991. Diariamente ofrecía las notas e informaciones oficiales de la Santa Sede (más de 85 mil, según datos de mediados de junio de 2012 –cf. VIS 12.06.2012–). 21 años después de su nacimiento, el 31 de julio de 2012, «cesó su existencia como departamento con un servicio de información específica diverso del Boletín de la Oficina de Prensa de la Santa Sede». No obstante, el VIS ha continuado ofreciendo su servicio de envíos por correo electrónico a sus más de 60 mil suscriptores. El cese como departamento distinto se debió al deseo de reforzar el portal News.va y las varias lenguas en que el portal emite informaciones.
Durante el Pontificado de Benedicto XVI la migración a las redes sociales ha sido una constante: el 5 de junio de 2008 la Santa Sede abrió un canal institucional en YouTube (http://www.youtube.com/vaticanes; luego ampliado en varios idiomas más) para ofrecer la cobertura informativa más reciente sobre las actividades del Papa y de la Santa Sede en breves cápsulas de vídeo.
El 12 de abril de 2010 la oficina de comunicación del Vaticano anunció el lanzamiento del blog oficial del Vatican Infomation Service (http://www.vis.va/; una bitácora en varios idiomas alojada en el sistema Blogger, empresa de Google, Inc., el portal del blogs gratuitos más grande del mundo). Un año más tarde, el 19 de abril de 2011, nace la versión digital L´Osservatore Romano (http://www.osservatoreromano.va/; actualmente en siete idiomas).
Unos meses más tarde, en la víspera del 29 de junio de 2011, era el mismo Benedicto XVI quien ponía on line la así llamada «CNN del Vaticano»: el portal News.va que concentra en un solo lugar las informaciones de todos los medios informativos vinculados a la Santa Sede (desde la Radio Vaticana, pasando por el VIS, L´Osservatore Romano o la agencia FIDES, hasta el canal de vídeos de YouTube, perfiles en Flickr, fanpage en Facebook o diversas cuentas oficiales en Twitter).
El episodio más reciente (12 de diciembre de 2012) en este migrar a las plataformas digitales lo constituyó el también histórico lanzamiento del perfil personal del Papa Benedicto XVI en la red de microblogs Twitter. La cuenta fue retomada por el Papa Francisco con un éxito cuantitativo creciente.
 
***
La surtida variedad de iniciativas en el ámbito de la comunicación, la constatación de la necesidad de un esfuerzo mejor coordinador así como la búsqueda de optimización de recursos movió al Papa Francisco a instituir en julio de 2014 el así llamado «Vatican Media Committe» (VMC). Esa comisión se ocupó de analizar una reforma de los medios de la Santa Sede y presentó, el 5 de marzo de 2015, un informe y plan de reforma. Un mes después, el 30 de abril, el Papa constituyó una nueva «Comisión para los Medios Vaticanos» que estudiaría el informe final así como la manera oportuna de ponerlo en ejecución. Fue el precedente más reciente de lo que ahora ha derivado en el nuevo dicasterio vaticano que asume todo el ámbito de la comunicación de la Sede Apostólica. El trabajo unitario que en adelante desarrollará el Vaticano se perfila como la aportación de todo este camino.

10:13:00 a.m.
Agencia Zenit

Francisco muestra su cercanía al pueblo griego

Recuerda que la dignidad de la persona debe permanecer en el centro de cualquier debate político. El domingo 5 de julio los griegos deciden con un referéndum si quieren llegar a un acuerdo económico con la Unión Europea

Ciudad del Vaticano, 01 de julio de 2015 (ZENIT.org) Staff Reporter | 0 hits

“El Santo Padre desea que todo el pueblo heleno sienta su cercanía, sobre todo las familias duramente probadas por una crisis humana y social tan compleja como dura”. Así se puede leer en un comunicado distribuido este miércoles por la oficina de prensa de la Santa Sede. Tal y como se indica, “las noticias procedentes de Grecia preocupan por la situación social y económica del país”.

Asimismo, en el comunicado se afirma que “la dignidad de la persona debe permanecer en el centro de cualquier debate político y técnico así como a la hora de tomar decisiones responsables. Finalmente, el papa Francisco “invita a todos los fieles a rezar por el bien del amado pueblo griego”.

En los últimos días, la crisis en negociaciones sobre la deuda entre Unión Europea y Grecia se ha intensificado. El Eurogrupo ha recibido una carta del primer ministro Griego, Alexis Tsipras. El diario británico Financial Times ha tenido acceso a la misiva en la que el Gobierno heleno acepta las condiciones de la última propuesta de las Instituciones solicitando a cambio apenas unas modificaciones.

La crisis de Grecia inicia oficialmente a finales del 2009, cuando el entonces nuevo primer ministro George Papandreou reveló que los balances enviados por los gobiernos anteriores a la Unión Europea para entrar en la zona Euro, habían sido falsificados. 

La Unión Europea ha dado desde entonces dos rescates, en el 2010 y en el 2011, de 110.000 millones y 130.000 millones de euros respectivamente, pero ha pedido que el déficit fiscal se reduzca, o sea, que el actual gasto público que es del 198 por ciento del Producto Interior Bruto se disminuya al 120 por ciento hasta el año 2020.

La población griega es de poco menos de 12 millones de habitantes, el PIB anual de unos 210.000 millones de euros, y el pro cápite (PPA) es de casi 22 mil euros.

Este viernes el gobierno del primer ministro Alexis Tsipras ha convocado un referédum para saber si la gente quiere salir del euro o quedarse, y precisó que respetará la voluntad del electorado.

7:34:00 a.m.
Agencia Zenit

EEUU: los obispos apoyan la reconciliación y el diálogo con Cuba

En dos cartas remitidas al Senado y la Cámara de Representantes, indican como positivas las nuevas regulaciones comerciales y de viaje

Madrid, 01 de julio de 2015 (ZENIT.org) Staff Reporter | 0 hits

El obispo de Las Cruces y presidente del Comité de Justicia Internacional y Paz de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), Mons. Oscar Cantú, ha expresado su apoyo a las propuestas legislativas “Libertad de exportación a Cuba 2015” (Freedom to Export to Cuba Act 2015) y “Libertad de viajar a Cuba 2015” (Freedom to travel to Cuba Act 2015) a través de dos cartas remitidas el pasado 22 de junio al Senado y la Cámara de Representantes de EEUU.

En una de las misivas, el prelado señala que “el Congreso debería oponerse a aquellos que quieren revertir la apertura de relaciones diplomáticas, y las nuevas regulaciones comerciales y de viaje con respecto a Cuba”.

“Nuestra Conferencia ha hablado mucho en contra de los efectos negativos del embargo estadounidense al comercio y los viajes a Cuba”, escribe Mons. Cantú. “Sostenemos que la manera de fomentar la libertad religiosa y los derechos humanos en Cuba es a través del diálogo y la reconciliación entre los Estados Unidos y Cuba, y dentro de la sociedad cubana. Para lograr esto, tiene que ser levantado el embargo comercial y de viajes”, añade.

“Estos proyectos de ley --subraya el presidente del Comité de Justicia y Paz de la USCCB-- están en línea con los recientes acontecimientos positivos, incluyendo la eliminación de la designación de Cuba como un estado patrocinador del terrorismo, y el progreso en el establecimiento de relaciones diplomáticas plenas, incluyendo la apertura de embajadas”.

Finalmente, el obispo de Las Cruces expresa su satisfacción por el papel que ha desempeñado la Santa Sede en la facilitación del acuerdo anunciado el 17 de diciembre de 2014, y asegura que “la histórica visita del papa Francisco a Cuba y los Estados Unidos en septiembre inspirará aún más la reconciliación y el diálogo”.

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