Artículos por "Sistema de Información de Vaticano"

Ciudad del Vaticano, 29 de febrero de 2016 (Vis).-El Patriarca de la Iglesia Ortodoxa Tewahedo de Etiopía, Su Santidad Abuna Matthias I, ha sido recibido esta mañana por el Papa Francisco. Durante el encuentro, el Obispo de Roma ha subrayado que la visita del Patriarca refuerza los lazos fraternos que unen ya a ambas iglesias, mencionando como hitos del camino común hacia la unidad los encuentros del patriarca Abuna Paulos con san Juan Pablo II en 1993 y con Benedicto XVI en 2009 que lo invitó a participar en el Sínodo de los Obispos sobre Africa, como en la iglesia primitiva era praxis común que una Iglesia enviase a sus representantes al sínodo de las otras. Del mismo modo una delegación de la Santa Sede tomó parte en 2012 en el funeral de Abuna Paulos.
Por otra parte, como explicó Francisco, desde 2004 la Iglesia Católica y las Iglesias Ortodoxas Orientales están profundizando su comunión a través del diálogo teológico en la Comisión Mixta Internacional que en el curso de los años ha analizado el concepto fundamental de Iglesia comunión, entendida como participación en la comunión entre Padre, Hijo y Espíritu Santo. Así, se ha constatado que existen muchas cosas en común: una sola fe, un solo bautismo, un solo Señor y Salvador, Jesucristo y tantos elementos de las tradiciones monásticas y de la liturgia. ”Lo que nos une -dijo el Papa- es mucho más de lo que nos separa”.
”Sentimos -prosiguió- que para nosotros son verdaderas las palabras del apostól Pablo: ”Si un miembro sufre, todos sufren con él; y si un miembro es honrado, todos se regocijan con el”. Los sufrimientos compartidos han hecho que los cristianos, divididos por el contrario en muchos aspectos, se acercasen unos a otros. De la misma manera que el derramamiento de la sangre de los mártires se convirtió en la semilla de nuevos cristianos en la Iglesia primitiva, hoy en día la sangre de tantos mártires de todas las iglesias se convierte en semilla de la unidad de los cristianos. Los mártires y los santos de todas las tradiciones eclesiales ya son uno en Cristo; sus nombres están escritos en el único martirologio de la Iglesia de Dios. El ecumenismo de los mártires es una invitación a nosotros aquí y ahora a caminar juntos hacia la unidad cada vez más plena”.
El Papa recordó que la Iglesia Ortodoxa Tewahedo ha sido desde el principio una Iglesia de mártires y que todavía hoy en día es testigo ”de una violencia devastadora contra los cristianos y otras minorías en el Oriente Medio y en algunas partes de África. No podemos dejar de llamar una vez más, a los que tienen en sus manos la suerte política y económica del mundo, a la promoción de una coexistencia pacífica basada en el respeto mutuo y la reconciliación, el perdón mutuo y la solidaridad”. También se refirió a los grandes esfuerzos que está haciendo Etiopía para mejorar las condiciones de vida de la población y para construir una sociedad cada vez más justa basada en el Estado de derecho y en el respeto del papel de las mujeres, y citó en particular el problema de la falta de agua, con sus graves consecuencias sociales y económicas. ”Hay un amplio espacio para la colaboración entre las iglesias en favor del bien común y la salvaguarda de la creación, y no dudo -afirmó- de la disponibilidad de la Iglesia católica de Etiopía para trabajar junto con la Iglesia ortodoxa Tewahedo”.
”Mi ferviente esperanza es que este encuentro dé origen a un nuevo tiempo de amistad fraternal entre nuestras Iglesias. Somos conscientes de que la historia ha dejado una carga de dolorosos malentendidos y de desconfianza, por lo que pedimos el perdón y la cura de Dios. Recemos unos por otros -concluyó el Pontífice- invocando la protección de los mártires y de los santos sobre todos los fieles confiados a nuestros cuidados pastorales. Que el Espíritu Santo siga iluminándonos y nos guíe hacia la armonía y la paz, fomentando en nosotros la esperanza del día en que, con la ayuda de Dios, estemos unidos en torno al altar del Sacrificio de Cristo, en la plenitud de la comunión eucarística”.


Ciudad del Vaticano, 29 de febrero de 2016 (Vis).-Cientocincuenta miembros de la Compañía de Carabineros de Roma San Pedro que colabora con los organismos competentes de la Santa Sede para regular el desarrollo de los acontecimientos que a lo largo del año tienen lugar en la Plaza de San Pedro y sus alrededores han sido recibidos esta mañana por el Papa en la Sala Clementina. El Pontífice ha agradecido su labor al servicio de los peregrinos y turistas recordando que se trata de una actividad que requiere profesionalismo y sentido de responsabilidad en la misma medida que atención a las personas, muchas de la cuales son ancianas, así como paciencia y disponibilidad para con todos. ”No son cualidades fáciles- ha destacado- y por ello es importante contar con la ayuda de Dios”.
”El Año Santo de la Misericordia -ha continuado- abre a todos una posibilidad de renovación, partiendo de una purificación interior que se refleja en el comportamiento y también en el ejercicio de las actividades diarias. Esta dimensión espiritual del evento jubilar nos empuja a interrogarnos acerca de nuestro compromiso para responder a las exigencias de fidelidad al Evangelio al que el Señor nos llama a partir de nuestro estado de vida. El Jubileo se convierte así en una ocasión propicia de verificación personal y comunitaria: y el paradigma para ello son las obras de misericordia tanto corporales como espirituales. El Señor nos recuerda que todo lo que hacemos con uno solo de nuestros hermanos más pequeños a El se lo hacemos”.
”Esta enseñanza de Jesús os guíe también a vosotros, responsables de la defensa del orden público, y os ayude a ser, en todas las circunstancias, promotores de solidaridad, especialmente para los más pequeños e indefensos; a ser defensores del derecho a la vida a través del compromiso por la seguridad y la incolumidad de las personas. Tened siempre presente en el desarrollo de esta misión que toda persona es amada por Dios, es una criatura suya y merece acogida y respeto. ¡Que la gracia del Jubileo extraordinari de la Misericordia -dijo Francisco al final de su breve discurso- renueve el espíritu con que os dedicáis a vuestra profesión, llevándoos a vivirla todavía con más atención, dedicación y generosidad!”.


Ciudad del Vaticano, 29 de febrero de 2016 (Vis).-La intención universal del apostolado de la oración del Santo Padre para el mes de marzo de 2016 es: ”Para que las familias en dificultad reciban el apoyo necesario y los niños puedan crecer en ambientes sanosy serenos”.
Su intención evangelizadora es: ”Para que los cristianos discriminados o perseguidos a causa de su fe, se mantengan firmes en las pruebas guardando la fidelidad al Evangelio, gracias a la oración incesante de toda la Iglesia”.


Ciudad del Vaticano, 29 febrero 2016 (VIS).- La Oficina de las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice ha hecho público el calendario de las celebraciones que presidirá el Santo Padre durante los meses de marzo y abril:
MARZO
-Viernes 4: Celebración penitencial. A las 17.30, en la basílica de San Pedro.
-Domingo 6, IV de Cuaresma: En Ariccia (Italia). Inicio de los ejercicios espirituales para la Curia romana.
-Viernes 11: Conclusión de los ejercicios espirituales para la Curia romana.
-Martes 15: Consistorio para algunas Causas de Canonización. 10.00 horas en la Sala del Consistorio.
-Domingo 20, de Ramos y de la Pasión del Señor: A las 9.30, en la plaza de San Pedro, bendición de los ramos, procesión y Santa Misa.
-Jueves Santo 24: En la Basílica Vaticana, a las 9.30, Santa Misa del Crisma.
-Viernes Santo 25: A las 17.00, en la Basílica Vaticana, celebración de la Pasión del Señor. A las 21.15, en el Coliseo, Via Crucis.
-Sábado Santo 26: A las 20.30,en la basílica de San Pedro, Vigilia Pascual en la Noche Santa.
-Domingo de Pascua 27: En la Plaza de San Pedro, a las 10.00, Santa Misa. A las 12.00, Bendición “Urbi et Orbi”.
ABRIL
-Sábado 2: En la Plaza de San Pedro, 18.00, Vigilia de oración, Jubileo por cuantos adhieren a la espiritualidad de la Divina Misericordia.
-Domingo 3, III de Pascua o de la Divina Misericordia: En la Plaza de San Pedro, 10.30, Santa Misa del Jubileo para cuantos adhieren a la espiritualidad de la Divina Misericordia.


Ciudad del Vaticano, 28 febrero 2016 (VIS).- ”Cada día, lamentablemente, las crónicas reportan malas noticias: homicidios, incidentes, catástrofes… en el pasaje evangélico de hoy, Jesús se refiere a dos hechos trágicos que en aquel tiempo habían suscitado mucha sensación: una represión cruel realizada por los soldados romanos dentro del templo; y el derrumbe de la torre de Siloé, en Jerusalén, que había causado dieciocho victimas”. Es lo que dijo hoy a mediodía Francisco en el Ángelus relacionando la actualidad que vivimos y el Evangelio del día. ”Jesús conoce la mentalidad supersticiosa de sus oyentes -continuó- y sabe que ellos interpretan este tipo de acontecimientos de modo equivocado. De hecho, piensan que, si aquellos hombres han muerto así, cruelmente, es signo de que Dios los ha castigado por alguna culpa grave que habían cometido; por así decir: “se lo merecían”. Y en cambio, el hecho de ser salvados de la desgracia equivalía a sentirse “bien”. Ellos se lo merecían; yo estoy bien”.
El Papa explicó que Jesús rechaza claramente esta visión, ”porque Dios no permite las tragedias para castigar las culpas, y afirma que aquellas pobres víctimas no eran peores de los otros. Más bien, Él invita a sacar de estos hechos dolorosos una enseñanza que se refiere a todos, porque todos somos pecadores; de hecho, dice a aquellos que le habían interpelado: ”Si vosotros no os convertís, todos acabaréis de la misma manera”. También hoy, frente a ciertas desgracias y a eventos dolorosos, podemos tener la tentación de ”descargar” la responsabilidad en las victimas o incluso en Dios mismo. Pero el Evangelio nos invita a reflexionar: ¿Qué idea de Dios nos hemos hecho? ¿Estamos realmente convencidos que Dios es así, o esto no es otra cosa que nuestra proyección, un dios hecho ”a nuestra imagen y semejanza”? Jesús, al contrario, nos invita a cambiar el corazón, a hacer una radical inversión en el camino de nuestra vida, abandonando los compromisos con el mal, y esto lo hacemos todos, ¿eh?, los compromisos con el mal, las hipocresías pero, yo creo que casi todos tenemos un poco, de hipocresía , para retomar decididamente el camino del Evangelio”.
”Ahí esta nuevamente, la tentación de justificarse -añadió-: ¿De qué debemos convertirnos? ¿No somos en fin de cuentas buenas personas, cuantas veces hemos pensado esto?, que en fin de cuentas somos buenos, pero no es así”. El Papa ha destacado que por ser creyentes e incluso practicantes nos justificamos. ”Lamentablemente, cada uno de nosotros se asemeja mucho a un árbol que, por años, ha dado múltiples pruebas de su esterilidad. Pero, para nuestra buena suerte, Jesús se parece a un agricultor que, con una paciencia sin límites, obtiene todavía una prórroga para la higuera infecunda: ”Déjala todavía este año -dice el dueño- … Puede ser que así dé frutos en adelante”.
”Un ”año” de gracia -dijo-: el tiempo del ministerio de Cristo, el tiempo de la Iglesia antes de su regreso glorioso, el tiempo de nuestra vida, marcado por un cierto número de Cuaresmas, que se nos ofrecen como ocasiones de arrepentimiento y de salvación. Un tiempo de un ”año jubilar de la misericordia”. La invencible paciencia de Jesús… ¿Habéis pensado en la paciencia de Dios? ¿Habéis pensado también en su irreductible preocupación por los pecadores?, ¡Cómo debería provocarnos a la impaciencia en relación a nosotros mismos! ¡No es jamás demasiado tarde para convertirse, ¡jamás! Hasta el último momento: la paciencia de Dios nos espera. Recordad aquella pequeña historia de Santa Teresa del Niño Jesús, cuando rezaba por aquel hombre condenado a muerte, un criminal, que no quería recibir el cosnuelo de la Iglesia, rechazaba al sacerdote, no quería: quería morir así. Y ella rezaba, en el convento, y cuando aquel hombre está ahí, en el momento de ser ajusticiado, se dirige al sacerdote, toma el Crucifijo y lo besa. ¡La paciencia de Dios! También, ¡lo mismo hace con nosotros, con todos nosotros! Cuantas veces, nosotros no lo sabemos: lo sabremos en el Cielo; pero cuantas veces nosotros estamos ahí, ahí, y ahí el Señor nos salva: nos salva porque tiene una gran paciencia con nosotros. Y esta es su misericordia. Jamás es tarde para convertirnos, pero ¡es urgente, es ahora! Comencemos hoy”.
Antes de finalizar, Francisco invocó a la Virgen María para que nos sostenga, para que podamos abrir el corazón a la gracia de Dios, a su misericordia; y nos ayude a no juzgar jamás a los demás, sino a dejarnos interpelar por las desgracias cotidianas para hacer un serio examen de conciencia y arrepentirnos.


Ciudad del Vaticano, 28 de febrero 2016 (VIS).- Después de la oración mariana, en los saludos a los fieles, el Santo Padre Francisco hizo presente una vez más, el drama de los prófugosque huyen de las guerras, y elogió a los países como Grecia ”que están en primera línea dando una ayuda generosa, que requiere la cooperación de todas las naciones. Una respuesta coral -dijo- puede ser eficaz y distribuir equitativamente los pesos. Por ello es necesario apuntar con decisión y sin reservas a las negociaciones”.
”Al mismo tiempo -añadió-, he recibido con esperanza la noticia del cese de las hostilidades en Siria, y os invito a todos a rezar para que este resquicio pueda dar alivio a la población que sufre y abra el camino al diálogo y a la paz tan deseada”.
Francisco también manifestó su cercanía al pueblo de las Islas Fiyi, duramente azotado por un ciclón devastador. ”Rezo por las víctimas y por quienes que están comprometidos con las operaciones de socorro”.Antes de despedirse, recordó que mañana, 29 de febrero, se celebraba la ”Jornada de las Enfermedades Raras” y dirigió su especial oración y aliento a todas las asociaciones que ofrecen ayuda en este campo.


Ciudad del Vaticano, 27 de febrero de 2016 (Vis).- Esta mañana, en el Palacio Apostólico Vaticano, el Papa Francisco ha recibido en audiencia a Mauricio Macri, Presidente de la República Argentina, el cual sucesivamente ha encontrado al cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado, acompañado por el arzobispo Paul Richard Gallagher, Secretario para las Relaciones con los Estados.
Durante el transcurso de los cordiales coloquios, que manifiestan el buen estado de las relaciones bilaterales entre la Santa Sede y la Republica Argentina, han sido abordados temas de mutuo interés, tales como la ayuda al desarrollo integral, el respeto a los derechos humanos, la lucha a la pobreza y al narcotráfico, la justicia, la paz y la reconciliación social. En tal contexto, ha sido subrayada la positiva contribución, sobre todo en el ámbito de la promoción humana y de la formación a las nuevas generaciones, ofrecida por el Episcopado y por las instituciones católicas en la sociedad argentina, de manera particular en la coyuntura económica actual.
Por último, se hizo referencia a algunos temas de mayor relevancia e interés en el ámbito regional y mundial.


Ciudad del Vaticano, 27 de febrero de 2016 (Vis).-El Papa Francisco ha recibido esta mañana en el Aula Pablo VI a 7.000 empresarios italianos de la Confindustria (la Patronal italiana) que por primera vez acuden al Vaticano para encontrarse con el Pontífice y lo hacen con ocasión del Jubileo. Un encuentro, dijo el Santo Padre, que además de ser una novedad ha hecho asumir a los hombres y mujeres de empresa italianos asumir un compromiso: el de construir juntos, reflexionando sobre la ética empresarial, sobre la atención a los valores, que son ”la columna vertebral” de proyectos que pueden representar una alternativa al modelo consumista del beneficio a toda costa.
El lema ”construir juntos” inspira a colaborar, a compartir y a preparar el camino a las relaciones reguladas por un sentido común de responsabilidad. ”En el complejo mundo de la empresa -señaló Francisco- ”construir juntos” significa invertir en proyectos que involucren a sujetos a menudo olvidados o descuidados, en primer lugar las familias… y junto con ellas… los grupos más vulnerables y marginados, como los ancianos que todavía poseen recursos y energías para colaborar activamente pero demasiado a menudo se descartan como inútiles e improductivos. O los trabajadores potenciales, especialmente los jóvenes, prisioneros de la precariedad o de largos períodos de desempleo, que no son interpelados de propuestas de trabajo que les den, además de un salario honrado, la dignidad de la que a veces se sienten privados”
Construir juntos significa, de hecho, ”fundamentar el trabajo no solamente sobre el genio solitario de un individuo, sino sobre la colaboración de muchos. Significa, en otras palabras, ” tejer redes” para valorizar los talentos de todos, sin dejar por ello de lado el carácter único e irrepetible de cada uno. Por lo tanto, que en el centro de cada empresa- subrayó el Pontífice- esté la persona: no la teórica abstracta, ideal, sino la persona concreta, con sus sueños, sus necesidades, sus esperanzas y sus fatigas… Frente a tantas barreras de injusticia, de soledad, de desconfianza y de sospecha que se levantan todavía en nuestros días, el mundo del trabajo, del cual sois actores está llamado a dar pasos valientes para que “encontrarse y construir juntos” no sea sólo un eslogan, sino un programa para el presente y el futuro”.
El Santo Padre recordó a los empresarios y empresarias que tenían ”una vocación noble encaminada a producir riqueza y a mejorar el mundo para todos”. Por eso están llamados a ser constructores del bien común y promotores de un nuevo “humanismo del trabajo”. ”
”Estáis llamados a proteger el profesionalismo, y al mismo tiempo prestar atención a las condiciones en que se realiza el trabajo -dijo- Que vuestro guía maestra sea siempre la justicia, que rechaza el atajo de las recomendaciones y los favoritismos, y las peligrosas desviaciones de la falta de honradez y del compromiso fácil. Que la ley suprema sea siempre la atención a la dignidad del otro, valor absoluto del que no se puede disponer. Este horizonte altruista debe distinguir vuestro compromiso: os llevará a rechazar categóricamente que la dignidad de la persona sea pisoteada en nombre de las exigencias productivas, que enmascaran miopías individualistas, tristes egoísmos y sed de ganancia”.
El Papa concluyó pidiendo a los miembros de Confindustria que sus empresas estuvieran en cambio, siempre abiertas a ”ese significado más amplio de la vida que les permitirá realmente servir al bien común, con su esfuerzo de multiplicar y hacer más asequibles para todos los bienes de este mundo. Y que el bien común sea la brújula que orinete la actividad productiva, para que crezca una economía de todos y para todos, que no sea insensible a la mirada de los necesitados. Y esto es posible siempre y cuando la mera proclamación de la libertad económica no prevalezca sobre la libertad concreta del hombre y sobre sus derechos, cuando el mercado no es un absoluto, sino que obedece a las exigencias de la justicia y, en última instancia, la la dignidad de la persona. Porque no hay libertad sin justicia y no hay justicia sin respeto a la dignidad de cada uno”.


Ciudad del Vaticano, 27 de febrero de 2016 (Vis).-El Papa visitó ayer tarde por sorpresa la comunidad terapeútica San Carlo, cerca de Castelgandolfo, que pertenece al Centro Italiano de Solidaridad, fundado por el sacerdote Mario Picchi para prevenir y contrastar la exclusión de las personas, en particular las afectadas por la dependencia de drogas. La visita se enmarca en el ámbito de los ”viernes de la misericordia”, la iniciativa con que el Santo Padre en el Año Jubilar cumple una de las obras de misericordia corporales o espirituales.
En la comunidad San Carlo viven 55 personas, en buena parte jóvenes, que siguen un programa para liberarse de la dependencia de las drogas. Francisco llegó a la comunidad sin avisar y la sorpresa fue general; el Papa departió con los presentes, escucho sus historias y les manifestó su cercanía. También les invitó a que no se dejasen devorar por la ”metástasis” de la droga, los abrazó, y les explicó que el camino que han emprendido en ese centro les brinda una posibilidad concreta para recomenzar una vida digna de ser vivida. Francisco acentuó la necesidad de fiarse siempre de la fuerza de la Misericorida que sostiene la peregrinación de todos y que acompañándonos en las horas más frías, nos hace sentir el calor de la presencia de Dios y reviste al ser humano de su dignidad.
El arzobispo Rino Fisichella, Presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización, ha relacionado este ”viernes de la misericordia” con la reciente visita apostólica del Papa a México, caracterizada por una denuncia, fuerte e inequívoca, del narcotráfico. ”Me preocupan tantos que, seducidos por la vacía potencia del mundo, exaltan sus quimeras y se revisten de sus símbolos macabros para comercializar la muerte…Os suplico que no minusvaloreis el desafío ético y anti-cívico representado por el narcotráfico para la juventud y para toda la sociedad, incluida la Iglesia”, dijo Francisco durante ese viaje.
Pocos días después de su regreso a Roma -ha agregado mons. Fisichella- el Papa ha dado un signo visible y concreto de cuanto había afirmado en la catedral de Ciudad de México acerca de la necesidad para los pastores de la Iglesia de no refugiarse en condenas genéricas, sino en acercarse a las periferias humanas y existenciales de las ciudades e involucrar a las familias, las escuelas, las instituciones, la comunidad política y las fuerzas de seguridad, en un serio proyecto pastoral encaminado a la prevención de un fenómeno que se cobra tantas vidas.


Ciudad del Vaticano, 29 de febrero de 2016 (Vis).-Hoy, 29 de febrero es la IX Jornada Mundial de las Enfermedades Raras y en esa ocasión el Presidente del Pontificio Consejo para los Agentes Sanitarios (Pastoral de la Salud), el arzobispo Zygmunt Zimowski, ha escrito un mensaje titulado ”En el centro la voz del paciente. Uníos a nosotros para que se escuche la voz de las enfermedades raras” en el que subraya como desde hace años ese dicasterio siga con atención las diversas iniciativas a favor de los afectados por esas patologías, así como las centradas en sus familiares, que a veces son los únicos que dan voz a un problema que no puede ser refutado por las diversas instancias civiles, científicas y pastorales.
”Con estas jornadas -explica el prelado- cuyo objetivo es dar el énfasis adecuado a estas enfermedades y aumentar su conocimiento, interesa cada vez más a la Iglesia, para que no se abandonen y aislen aquellos que, aunque sufran enfermedades cuya incidencia es mínima o rara desde el punto de vista numérico, no pueden dejarnos indiferentes. De hecho, su condición, como indica el tema elegido esta vez no puede dejar de encontrar un eco en nuestros corazones y repercutir en acciones oportunas de investigación y cura”.
”Se trata en particular -especifica- de hacer que estas personas sean cada vez más protagonistas, dotadas de los puntos de referencia necesarios; y al mismo tiempo de sensibilizar a las autoridades competentes, a los agentes sanitarios, a los investigadores, a la industria farmacéutica y a cualquier persona que tenga un interés sincero en las enfermedades raras. Todo esto con el fin de romper ese muro de silencio o de exclusión que en muchos casos hace correr el peligro de ocultar un problema que, sin embargo, atañe a toda la sociedad.
En ese compromiso ”también se siente involucrada la Iglesia,a la que el Papa Francisco llama constantemente a crecer y caminar en la solidaridad. Mediante este dicasterio la Iglesia, haciendo suya la voz que se alza desde muchas partes para lograr el bien común y la justicia en el ámbito socio-sanitario, quiere interesar a ese sector y a las diferentes instituciones de investigación científica en sus acciones pastorales acerca de las enfermedades raras y desatendidas, entendidas como enfermedades que invitan especialmente la solidaridad”.
Esa atención eclesial se manifestará concretamente en la próxima Conferencia Internacional, organizada por el Consejo Pontificio para la Pastoral de la Salud, que tendrá lugar en el Vaticano del 10 al 12 de noviembre de 2016. Esta iniciativa, casi al final del Jubileo extraordinario de la Misericordia brindará la oportunidad de valorizar la obra de misericordia corporal de asistencia a los enfermos. Se desarrollará bajo el signo de la proximidad solidaria con las personas afectadas por patologías raras, así como con las poblaciones pobres y vulnerables marcadas por enfermedades desatendidas, que por lo general viven en zonas rurales entre las más remota del mundo.


Ciudad del Vaticano, 26 de febrero de 2016 (Vis).-”La encíclica Deus caritas est conserva intacta la frescura de su mensaje, con el que indica la perspectiva siempre actual para el camino de la Iglesia. Y todos seremos cristianos más auténticos cuanto más vivamos con este espíritu”, ha dicho esta mañana el Papa Francisco recibiendo en la Sala Clementina a los participantes en el congreso internacional ”La caridad no pasará jamás Perspectivas a los 10 años de la encíclica Deus caritas est”, organizado por el Consejo pontificio Cor Unum que ha analizado en las dos últimas jornadas la repercusión y el horizonte pastoral y teológico abierto por la primera encíclica del papa Benedicto XVI.
Una encíclica, señaló Francisco que ”trata un tema que permite recorrer toda la historia de la Iglesia que, entre otras cosas, es una historia de caridad. Es la historia del amor que hemos recibido de Dios y debemos llevar al mundo: esta caridad recibida y dada es el fundamento de la historia de la Iglesia y de la historia de cada uno de nosotros…Para cada uno de los fieles, como para la comunidad cristiana en su conjunto, vale la palabra de Jesús, según la cual la caridad es el primer mandamiento y el más alto”.
El Año jubilar que estamos viviendo, continuó el Santo Padre, nos brinda también ”la ocasión de volver a este corazón palpitante de nuestra vida y de nuestro testimonio, al centro del anuncio de fe: Dios es amor. Dios no tiene simplemente el deseo o la capacidad de amar; Dios es caridad: la caridad es su esencia, su naturaleza. Él es único, pero no es solitario… no puede cerrarse en sí mismo, porque es comunión, es caridad, y la caridad por naturaleza se comunica, se difunde. Así, Dios asocia al hombre a su vida de amor y, aunque el hombre se aleje de él, él no permanece distante sino que le sale al encuentro. Este salir al encuentro del hombre, que culmina en la encarnación del Hijo, es su misericordia…El programa de Jesús —está escrito en la encíclica— es ”un “corazón que ve”. Este corazón ve dónde se necesita amor y actúa en consecuencia. Caridad y misericordia están tan estrechamente vinculadas porque son el modo de ser y de actuar de Dios: su identidad y su nombre”.
El primer aspecto que la encíclica nos recuerda es ”precisamente el rostro de Dios: quién es el Dios que podemos encontrar en Cristo, cuán fiel e insuperable es su amor… Cualquier forma nuestra de amor, de solidaridad, de compartir es sólo un reflejo de la caridad que es Dios. Él derrama incansablemente su caridad sobre nosotros y nosotros estamos llamados a ser testigos de este amor en el mundo. Por eso, debemos ver la caridad divina como la brújula que orienta nuestra vida, antes de encaminarnos en cualquier actividad: en ella encontramos la dirección, de ella aprendemos cómo mirar a los hermanos y al mundo”.
Francisco se refirió también al segundo e importante aspecto de ”Deus caritas est” : esa caridad quiere verse reflejada cada vez más en la vida de la Iglesia. ”Cuánto desearía -excalmó- que en la Iglesia cada fiel, cada institución, cada actividad revelara que Dios ama al hombre. La misión que desempeñan nuestros organismos de caridad es importante, porque acercan a muchas personas pobres a una vida más digna, más humana, y esto es algo muy necesario; es una misión importantísima porque, no con palabras, sino con el amor concreto puede hacer sentir a todo hombre que el Padre le ama, que es hijo suyo, destinado a la vida eterna con Dios”.
”Quisiera dar las gracias a todos aquellos que trabajan diariamente en esta misión, que interpela a todo cristiano -finalizó- En este Año jubilar he querido resaltar que todos podemos vivir la gracia del Jubileo, precisamente poniendo in práctica las obras de misericordia corporales y espirituales: vivir las obras de misericordia significa conjugar el verbo amar como lo hizo Jesús. Y así, todos juntos, contribuimos concretamente a la gran misión de la Iglesia de comunicar el amor de Dios, que desea extenderse”.


Ciudad del Vaticano, 26 de febrero de 2016 (Vis).-El Santo Padre ha recibido esta mañana en audiencia:
-Arzobispo Osvaldo Padilla, nuncio apostólico en Corea y Mongolia, con sus familiares.
-Bodo Ramelow, Ministro Presidente del Land Turingia (Alemania), con su esposa y séquito.
-Arzobispo Aldo Giordano, nuncio apostólico en Venezuela.
-Mons. Jean-Abdo Arbach, arzobispo de Homs de los Greco-Melquitas (Siria).


Ciudad del Vaticano, 25 de febrero de 2016 (Vis).-”L’amore prima del mondo”, (El amor antes del mundo) es el título del volumen de la editorial Rizzoli que recoge el diálogo del Papa Francisco con niños y niñas de diversas instituciones jesuitas de los cinco continentes que le han enviado 31 cartas y dibujos pidiéndole consejos, explicaciones y respuestas a las cuestiones que más les interesan.
El título retoma la respuesta del Papa a la pregunta: ”¿Qué hacía Dios antes de crear el mundo?” :”Antes de crear el mundo Dios amaba porque Dios es amor”. A lo largo de ochenta páginas, Francisco dialoga con el jesuita Antonio Spadaro, director de La Civiltá Cattolica, que el pasado verano fue a la Casa de Santa Marta para llevarle las misivas y dibujos de los niños y niñas y pedirle que les contestara. El Papa aceptó la propuesta y el resultado es el libro que sale hoy en las librerías italianas y pronto estará disponible en otros idiomas.
Francisco responde a las preguntas más variadas, desde cómo pudo Jesús andar sobre el agua: ”Dios no se hunde”, hasta porqué nos ha creado si sabía que ibamos a pecar contra El: ”Porque Dios nos ha creado como El. Libres. Y ser libres comporta la posibilidad de pecar…La libertad puede asustar porque no es programable. Por eso es hermosa y es el don más grande”. Para responder a los interrogantes más infantiles sobre el demonio y los ángeles de la guarda, el Papa recurre al imaginario fantástico de los niños: ”Dios venció al diablo en la cruz. Pero al diablo le pasa como a los dragones grandes y espantosos cuando se les derrota y se les mata: tienen una cola muy larga y aunque estén muertos y derrotados, siguen dando coletazos”.
También hay preguntas sobre la guerra y las atrocidades, como la de un niño de Nigeria, que quiere saber cómo podría resolver esos conflictos. ”Hay que ayudar a las personas de buena voluntad a hablar mal de la guerra. Yo no puedo resolver los conflictos del mundo. Pero tu y yo podemos intentar hacer de esta tierra un mundo mejor. Hay que convencer a todos de que la forma mejor de ganar una guerra es no hacerla. No es fácil, lo sé. Yo lo intento. Inténtalo tu también”.
Desde China quieren saber porqué al Papa le gusta el fútbol. ”Nunca aprendí bien la técnica del juego- confiesa Francisco- No tengo los pies ágiles. Pero me gusta mucho ver al equipo en el campo porque es un juego de solidaridad”. De Reino Unido llega la pregunta de cuáles son las decisiones que más cuestan al Papa . ”Son muchas -admite – pero si tengo que decirte el tipo de decisión que me resulta más difícil es la de quitar a alguien de un puesto de responsabilidad o de una posición de confianza o de un camino que está recorriendo porque no es apto para ello”.


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