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12:13:00 p.m.


Papa Francisco. Foto: News.va


Papa Francisco. Foto: News.va



VATICANO, 01 Jun. 13 / 11:35 am (ACI/EWTN Noticias ).- Al presidir esta mañana la Misa en la Capilla de la Casa Santa Marta, el Papa Francisco subrayó que “la Iglesia no es una organización cultural”, sino “la familia de Jesús”.


El Santo Padre señaló que los cristianos no deberíamos avergonzarnos de vivir con el escándalo de la Cruz, y los exhortó a no quedarse “atrapados por el espíritu del mundo”.


Al recordar la pregunta hecha por los escribas y los sumos sacerdotes a Jesús -“¿Por qué autoridad haces estas cosas?”-, Francisco señaló que intentaban ponerle una trampa al Señor, forzándolo a que cometa un error.


“El problema que esta gente tenía”, dijo el Papa, no era que Jesús haya realizado milagros, sino que “estaban sorprendidos de que los demonios le gritaran a Jesús ‘Tú eres el Hijo de Dios, Tú eres el Santo”.


Esta es la razón por la que Jesús realmente escandaliza, indicó, pues “Él es Dios que se encarnó”.


El Papa advirtió que para nosotros también “nos ponen trampas en la vida”, pero la característica que escandaliza de la Iglesia es el misterio de la Encarnación del Verbo, y “esto no puede ser tolerado, esto el diablo no lo sufrirá”.


“¿Cuántas veces escuchan a la gente decir: ‘Pero ustedes los cristianos, sean un poco más normales, como la otra gente; ¡sean razonables!”.


El Santo Padre aseguró que “este es un discurso hecho por los encantadores de serpientes, por cierto. ‘Pero, sé normal, ¿está bien? Un poco más normal, no seas tan estricto’. Pero detrás de esto está: ‘¡Por favor, no vengas con tus historias sobre Dios que se volvió hombre!’”.


“La Encarnación del Verbo. ¡Ese es el escándalo detrás! Podemos hacer todo el trabajo social que queramos, pero ellos dirán ‘¡qué bonito, la Iglesia, qué buen trabajo social hace la Iglesia’. Pero si decimos que hacemos esto porque la gente a la que ayudamos son la carne de Cristo, hay escándalo”.


“Y esa es la verdad, que es la revelación de Jesús: La presencia de Jesús encarnado”.


El Papa aseguró que “este es el punto”, pues “siempre habrá la tentación de hacer cosas buenas sin el escándalo del Verbo Encarnado, sin el escándalo de la Cruz”.


En lugar de esto, indicó el Santo Padre, debemos “ser fieles a este escándalo, a esta realidad que escandaliza”, pues “es mejor de esta forma: la coherencia de la fe”.


Francisco también recordó que Juan el Apóstol dice que “aquellos que niegan que el Verbo se hizo carne son del anticristo; ellos son el anticristo”.


Por el otro lado, dijo el Papa, “solo aquellos que dicen que el Verbo se hizo carne son del Espíritu Santo”.


“Nos haría a todos bien pensar esto: La Iglesia no es una organización cultural que incluye la religión y el trabajo social”, sino que “la Iglesia es la familia de Jesús”.


El Papa señaló que “la Iglesia confiesa que Jesús es el Hijo de Dios, venido en carne. Ese es el escándalo, esa es la razón por la que persiguieron a Jesús”.


“Al final, la respuesta que Jesús no quiso darles a estos, a la pregunta ‘¿con qué autoridad estás haciendo esto?’ Él se la da al sumo sacerdote, ‘al final, ¿eres el Hijo de Dios? - ¡Sí!”.


El Santo Padre indicó que Jesús fue “sentenciado a muerte por eso. Este es el núcleo de la persecución. Si nos volvemos cristianos ‘razonables’, cristianos ‘sociales’, cristianos que solamente hacen filantropía, ¿cuál será la consecuencia? Que nunca tendremos mártires, esa será la consecuencia”.


Sin embargo, dijo, cuando los cristianos decimos la verdad, que “el Hijo de Dios vino y se hizo carne”, cuando nosotros “predicamos el escándalo de la Cruz, la persecución vendrá, la Cruz vendrá”.


“Le pedimos al Señor no avergonzarnos de vivir con este escándalo de la Cruz. Le pedimos sabiduría, la sabiduría para pedir no ser atrapados por el espíritu del mundo, que siempre nos hace amables sugerencias, propuestas civiles, buenas propuestas. Pero detrás de aquellas precisamente está la negación del hecho de que el Verbo se hizo carne, de la Encarnación del Verbo”.


“Eso, al final, es lo que escandaliza a aquellos que persiguen a Jesús, eso es lo que destruye el trabajo del demonio. Así sea”, concluyó.


Etiquetas: Vaticano, Papa Francisco



12:13:00 p.m.


Papa Francisco. Foto: News.va


Papa Francisco. Foto: News.va



VATICANO, 01 Jun. 13 / 11:01 am (ACI/EWTN Noticias ).- La tarde del viernes 31 de mayo, el Papa recibió en la Capilla de la Casa Santa Marta a 22 niños huéspedes del pabellón de Oncología Pediátrica del Policlínico “Agostino Gemelli” de Roma, a quienes les aseguró que “Jesús se detiene” al encontrar a un niño que llora.


En el encuentro que duró alrededor de una hora, el Santo Padre dijo a los niños que “¿qué cosa hace Jesús, cuando encuentra un niño que llora? ¿Qué cosa hace? ¿Se detiene? Jesús se detiene. ¿Por qué? ¡Porque los niños son aquellos que Jesús más ama!”.


“Así es Jesús. Y hoy Jesús está cerca de todos nosotros, de todos ustedes que han venido aquí. ¡En serio! ¡Jesús está aquí, con nosotros!”, exclamó.


Los niños fueron acompañados por sus padres, así como por personal médico del Policlínico Gemelli, y de voluntarios de la Unión Nacional Italiana de Transporte de Enfermos a Lourdes y Santuarios Internacionales (Unitalsi), que los acompañan en peregrinación a los santuarios de Lourdes o Loreto.


Previamente, con ocasión de una peregrinación a Lourdes, los niños enviaron al Papa sus dibujos de la Gruta de Lourdes. El diseño considerado el más bello fue realizado por un niño ciego, en Braille.


Los niños acompañaron sus trabajos con una carta en la que le ofrecieron al Santo Padre rezar por él.


El encuentro se realizó en un clima de oración y de gran emoción, así como de alegría.


Durante el encuentro, una niña dirigió al Papa unas palabras de saludo, y le pidió rezar por todos los niños enfermos del mundo y bendecir a sus padres.


Al concluir, francisco les impartió la bendición, la cual, les dijo, es “como un abrazo de Dios”.


Etiquetas: Niños, Vaticano, Papa Francisco



8:50:00 a.m.

Cordial intercambio de reflexiones e informaciones sobre la situación del país


Ciudad del Vaticano, 01 de junio de 2013 (Zenit.org) Redacción | 7 hitos


En la mañana de hoy, el santo padre Francisco ha recibido en audiencia a José Alberto Mujica Cordano, presidente de la República Oriental de Uruguay.


El presidente uruguayo se reunió posteriormente con el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado, acompañado de monseñor Dominique Mamberti, secretario de las Relaciones con los Estados.


Un comunicado de la Santa Sede informa que “el cordial diálogo ha permitido un intercambio de informaciones y de reflexiones sobre la situación socio-política del país y sobre su papel en la Región”.


“En tal perspectiva –añade el comunicado- se han afrontado temas de interés común, como el desarrollo integral de la persona, el respeto de los derechos humanos, la justicia y la paz social”.


“No se ha omitido subrayar la contribución de la Iglesia católica al debate público sobre tales cuestiones, así como a la paz internacional y también su servicio a la entera sociedad, especialmente en el ámbito asistencial y educativo”, concluye el comunicado.



(01 de junio de 2013) © Innovative Media Inc.


8:50:00 a.m.

Homilía del papa Francisco en la misa de este sábado en Santa Marta


Ciudad del Vaticano, 01 de junio de 2013 (Zenit.org) Redacción | 68 hitos


“La Iglesia no es una organización de cultura” sino que es “la familia de Jesús”. Lo ha subrayado el papa Francisco en la misa celebrada esta mañana en la Casa de Santa Marta. El papa ha subrayado que los cristianos no deben tener vergüenza de vivir con el escándalo de la Cruz y les ha exhortado a no dejarse “atrapar por el espíritu del mundo”.


Según informa Radio Vaticana, en la misa, concelebrada con el cardenal arzobispo de La Habana, Jaime Lucas Ortega y Alamino, participó un grupo de caballeros de Su Santidad.


¿Con qué autoridad hacéis estas cosas? El papa Francisco ha desarrollado su homilía partiendo de la pregunta dirigida a Jesús por los escribas y los sumos sacerdotes. Una vez más, ha observado, quieren tender “una trampa” al Señor, tratando de llevarlo “contra la pared”, de hacerle equivocarse. Pero ¿cuál es --se pregunta el papa- el problema que esta gente tenía con Jesús? ¿Son quizás los milagros que hacía? No, no es esto. En realidad, ha afirmado, “el problema que escandalizaba a esta gente era el de que los demonios gritaban a Jesús: '¡Tú eres el Hijo de Dios, Tú eres el Santo!'”. Este “es el centro”, esto escandaliza de Jesús: “Él es Dios que se ha encarnado”. También a nosotros, ha proseguido, “nos tienden trampas en la vida”, pero lo que “escandaliza de la Iglesia es el misterio de la Encarnación del Verbo”. Y “esto no se tolera, esto el demonio no lo tolera”.


“Cuántas veces se oye decir: 'Pero, vosotros cristianos, sed un poco más normales, como las otras personas, ¡razonables!'. Este es un discurso de encantadores de serpientes: 'Pero, sed así ¿no?, un poco más normales, no seáis tan rígidos...' Pero detrás de esto está: 'Pero, no vengáis con historias ¡que Dios se ha hecho hombre! La Encarnación del Verbo, ¡ese es el escándalo que está detrás! Podemos hacer todas las obras sociales que queramos, y dirán: 'Pero qué buena la Iglesia, qué buena la obra social que hace la Iglesia' Pero si decimos que hacemos esto porque aquellas personas son la carne de Cristo, viene el escándalo. Y esa es la verdad, esa es la revelación de Jesús: esa presencia de Jesús encarnado”.


Y “este es el punto”, ha subrayado el papa Francisco: “Siempre estará la seducción de hacer cosas buenas sin el escándalo del Verbo Encarnado, sin el escándalo de la Cruz”. Debemos en cambio “ser coherentes con este escándalo, con esta realidad que escandaliza”. Es “mejor así: la coherencia de la fe”. El papa ha recordado lo que afirma el apóstol Juan: “Quienes niegan que el Verbo ha venido en la carne son del anticristo, son el anticristo”. Por otra parte, ha añadido, “sólo aquellos que dicen que el Verbo ha venido en carne son del Espíritu santo”. El papa Francisco ha afirmado que “nos hará bien a todos pensar esto: la Iglesia no es una organización de cultura, ni de religión, ni social”.


“La Iglesia es la familia de Jesús. La Iglesia confiesa que Jesús es el Hijo de Dios venido en la carne: ese es el escándalo, y por esto perseguían a Jesús. Y al final, aquellos que no había querido decir Jesús a estos --¿con qué autoridad haces esto? -- lo dice al sumo sacerdote. 'Pero, al final di: ¿Tú eres el Hijo de Dios? --'¡Sí¡'. Condenado a muerte por ello. Este es el centro de la persecución. Si nos convertimos en cristianos razonables, cristianos sociales, cristianos de beneficencia solo, ¿cuál será la consecuencia? Que no tendremos nunca mártires: esa será la consecuencia”.


Cuando en cambio nosotros cristianos decimos esta verdad, que “El Hijo de Dios ha venido y se ha hecho carne”, cuando nosotros predicamos el escándalo de la Cruz, vendrán las persecuciones, vendrá la Cruz” y eso “será bueno”, “así es nuestra vida”.


“Pidamos al Señor no tener vergüenza de vivir con este escándalo de la Cruz. Y también la sabiduría: pidamos la sabiduría de no dejarnos atrapar por el espíritu del mundo, que siempre nos hará propuestas educadas, propuestas civiles, propuestas buenas pero detrás de ellas está la negación del hecho de que el Verbo ha venido en la carne, de la Encarnación del Verbo. Que al final es eso lo que escandaliza a aquellos que persiguen a Jesús, es eso lo que destruye la obra del diablo. Así sea”.



(01 de junio de 2013) © Innovative Media Inc.


5:36:00 a.m.

(RV).- Como informó el vocero vaticano, p. Federico Lombardi, el viernes por la tarde, a las 18 (hora de Roma), en la Capilla de la Casa de Santa Marta, donde vive, el Papa encontró a un grupo de niños huéspedes del pabellón de Oncología Pediátrica del Policlínico “Agostino Gemelli” de Roma.



Los niños, gravemente enfermos, eran 22, y estaban acompañados por sus padres, por representantes del personal médico del Gemelli, voluntarios del Unitalsi, religiosas y sacerdotes que los asisten y acompañan en peregrinación a los santuarios de Lourdes o Loreto. En total 70 personas. Entre los presentes se encontraban también tres hermanitas, las tres enfermas, con sus padres.



Con ocasión de una peregrinación a Lourdes los niños del grupo habían enviado a Francisco sus dibujos de la Gruta de Lourdes (el diseño calificado como el más bello fue hecho en Braille por un niño ciego), acompañándolos con una carta en la que le habían ofrecido al Papa ir a rezar con él.



El p. Lombardi contó que el encuentro se llevó a cabo en un clima de oración y de gran emoción, pero también de alegría, como cada vez que los niños son los protagonistas. Luego de la señal de la cruz, el saludo de paz del Papa y el rezo del Padre Nuestro, una niña dirigió a Francisco unas palabras de saludo pidiéndole rezar por todos los niños enfermos del mundo y bendecir a sus padres. Luego todos cantaron el “Ave María de Lourdes”.



Luego el Santo Padre dirigió a los niños algunas palabras a manera de diálogo, escuchando sus preguntas y recibiendo de ellos pequeños presentes, e invitándoles a sentir siempre la presencia de Jesús a su lado, “porque Jesús los quiere tanto” :



“¿Qué cosa hace Jesús, cuando encuentra un niño que llora? ¿Qué cosa hace? ¿Se detiene? Jesús se detiene. ¿Por qué? ¡Porque los niños son aquellos que Jesús más ama! Así es Jesús. Y hoy Jesús está cerca de todos nosotros, de todos ustedes que han venido aquí. ¡En serio! ¡Jesús está aquí, con nosotros! ¿Jesús está aquí con nosotros?”.



Luego de un Ave María recitado juntos, el Papa impartió la bendición, que es “como un abrazo de Dios”. Finalmente – como acostumbra – saludó personalmente con gran afecto a todos los presentes, cada niño con sus padres. Como constató el p. Lombardi, el encuentro duró aproximadamente media hora. (RC-RV)



June 01, 2013 at 05:02AM

2:50:00 a.m.

«Mártir de la verdad, padre de los migrantes y apóstol del catecismo»


Madrid, 01 de junio de 2013 (Zenit.org) Isabel Orellana Vilches | 71 hitos


Se definió a sí mismo diciendo que era: «uno que se pone de rodillas ante el mundo para implorar como una gracia el permiso de hacerle el bien». Perfecta descripción de este defensor de la «unidad en la verdad».Nació en Fino Mornasco, Como, Italia, el 8 de julio de 1839. Pertenecía a una familia de clase media. Era el tercero de ocho hermanos. El rezo comunitario del rosario, la devoción materna por Cristo crucificado y por María, entre otras, fueron lecciones inolvidables que aprendió en su hogar, aunque en sus hermanos calaron de forma desigual. Uno estuvo a punto de ser encarcelado por temas económicos, y otro tuvo que emigrar perdiendo la vida en la travesía. Los restantes destacaron en la política y en la universidad. Sus hermanas estuvieron cerca de él. Una alumbró a dos sacerdotes, y la benjamina respaldó generosamente sus proyectos y fue artífice de otros. Por su afán en compartir la fe con sus amigos, mientras estudiaba en el Instituto, se veía que estaba abocado a la consagración. A los 18 años su padre le condujo al seminario. Fue ordenado en 1863 con un expediente impecable, impregnado de su grandeza humana y espiritual. Versado en ciencias modernas, políglota, inquieto e inteligente, cifró su afán evangelizador en el continente asiático. Contaba con la bendición materna que rogó hincándose de rodillas. Pero el prelado le disuadió diciéndole: «Tus Indias están en Italia». Comenzó siendo coadjutor de una modesta parroquia, misión breve porque el obispo pronto le encomendó otras. En 1867 se produjo una epidemia de cólera y por su heroica acción con los damnificados fue galardonado civilmente. Ese mismo año fue designado vicerrector del seminario; sería también su rector. Allí ejerció la docencia.


En esa época tomó contacto con el beato Luigi Guanella, que se ocupaba de los migrantes, y con dos científicos: Serafino Balestra, admirable por su labor con los sordomudos, y Antonio Stoppani que era, además, escritor. Los tres dejaron su huella en él. Y otro tanto sucedió con Jeremías Bonomelli, entonces arcipreste de Lovere, que sería nombrado obispo. Ambos se influenciaron entre sí compartiendo similares afanes. En 1870 fue nombrado párroco de San Bartolomé. Su quehacer apostólico y formativo era extraordinario. Fundó un jardín de infantes, promovió la obra de San Vicente destinada a niños enfermos y creó un oratorio para jóvenes. Se ocupó de los sordomudos a los que ayudó de manera decisiva aplicando el método fonético de su amigo Balestra. Y, además, se implicó activamente en temas socio-laborales teniendo siempre como trasfondo el elemento espiritual. Allí escribió un catecismo para niños y dictó una serie de conferencias sobre el Concilio Vaticano I que no pasaron desapercibidas para Pío IX. No tenía más que 36 años cuando ocupó la sede episcopal de Piacenza a la que fue elevado en 1876. Durante casi tres décadas actuó como un pastor infatigable, ejemplar. Tenía la agenda repleta con la administración de sacramentos, predicación, asistencia y educación al clero y a su grey. Visitó cinco veces las 365 parroquias de la diócesis a pie o a caballo, ya que aún no había llegado el progreso. Realizó tres sínodos, reformó los estudios eclesiásticos, consagró doscientas iglesias, etc. Y se preocupó por infundir en todos el amor por la comunión frecuente y la Adoración Perpetua. En 1895, junto al P. Giuseppe Marchetti, fundó la congregación de Hermanas Apóstoles del Sagrado Corazón.


Pero su acción más representativa la llevó a cabo con los emigrantes. Conocía perfectamente el drama del éxodo de los que partían de Italia con el ideal americano en sus corazones y la esperanza de una vida mejor. Muchos hallaron frustrados sueños y fe. Viendo el peligro que corrían de perderla, en 1887 instituyó la congregación de los Misioneros de San Carlos (Scalabrinianos), aprobada por León XIII, para darles asistencia religiosa y humana. A él se debe el traslado de santa Francisca Javier Cabrini a América en 1889 para socorrer a niños, huérfanos y enfermos italianos. El beato nunca abandonó a sus emigrantes. Visitó a los que se hallaban en América del Norte y del Sur en dos ocasiones. Su consigna fue: «Hacerme todo a todos para ganarlos a todos para Cristo». Y ciertamente lo consiguió. Tuvo dilección por los pobres, especialmente los «vergonzosos» –personas que gozaron de gran posición venidos a menos por la crisis–, así como por los prisioneros. Fundó un instituto para sordomudos, organizó la asistencia a las obreras del arroz, impulsó la sociedad de mutuo socorro, asociaciones de obreros, cajas rurales y cooperativas. Con sus propios bienes rescató del hambre a millares de campesinos y obreros. Para ello vendió sus caballos, así como el cáliz y la cruz pectoral obsequios de Pío IX. Fue el creador del primer Congreso catequético nacional, y fundador de la primera revista italiana de catequesis. ¿El secreto? Sus numerosas horas de adoración ante el Santísimo Sacramento. Decía que la oración «es la parte más viva, más fuerte, más poderosa del apostolado». Era un apasionado de la cruz que solía apretar junto a su pecho suplicando: «Haz que me enamore de la cruz», y de María, de la que hablaba con vehemencia en las homilías que pronunciaba. Impulsor de las peregrinaciones a santuarios marianos, donó las joyas de su madre para coronar a la Virgen. A su paso fue dejando el sello de su amor por la Iglesia y el pontífice. Llevaba trazada en sus labios la bendición del perdón. Es memorable y profético el discurso que pronunció en el «Catholic Club» de Nueva York en 1901 sobre la emigración. El 1 de junio de 1905 falleció agotado por tantas fatigas. Antes exclamó: «¡Señor, estoy listo. Vamos!». Juan Pablo II lo beatificó el 9 de noviembre de 1997 denominándolo «mártir de la verdad», aunque ya era mundialmente conocido como el «padre de los Migrantes», y «apóstol del Catecismo», título otorgado por Pío IX. En 1961, alumbradas por su enseñanza, nacieron las Misioneras Seglares Escalabrinianas.



(01 de junio de 2013) © Innovative Media Inc.


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