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lunes, 1 julio 2019

Ciudad del Vaticano (Agencia Fides) - El Santo Padre Francisco, a fecha de 29 de junio de 2019, nombró como obispo de la diócesis de Faisalabad (Pakistán), al padre Indrias Rehmat, del clero de Faisalabad, hasta ahora decano del National Catholic Institute of Theology (N.C.I.T.) de Karachi.

El nuevo obispo nació el 1 de julio de 1966 en Okara, en la diócesis de Faisalabad. Ingresó en el Seminario Menor de Faisalabad y en 1982 completó sus estudios de Filosofía y Teología en el Seminario mayor Cristo Rey en Karachi. Fue ordenado sacerdote el 25 de septiembre de 1992 para la diócesis de Faisalabad. En el 2000 obtuvo un doctorado en teología moral en la Academia Alfonsiana de Roma.

Después de su ordenación sacerdotal ocupó los siguientes cargos: 1992-1995, vicario parroquial en Chak 424, en Faisalabad; 1995-2000, Estudios de teología moral en la Alfonsiana de Roma; desde el año 2000, profesor de teología moral en el National Catholic Institute of Theology (N.C.I.T.) de Karachi; 2000-2006, Formador en el Seminario Mayor de Karachi; 2006-2008, Misionero en la diócesis de Hyderabad, en Pakistán; 2009-2014, párroco de la parroquia del Sagrado Corazón en Karachi; desde 2014, decano del National Catholic Institute of Theology (N.C.I.T.).
(SL) (Agencia Fides 1/7/2019)


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3:05:00 a.m.

(ZENIT – 1 julio 2019).- En una carta dirigida directamente a los católicos alemanes, el Papa Francisco anima a una verdadera reforma para salir de la crisis actual de la Iglesia alemana.

En un momento de “cambio”, que plantea “nuevas y viejas preguntas”, el Papa considera que es necesario “confrontarse” en esta carta, publicada el 29 de junio de 2019, para acompañar el camino sinodal decidido por los obispos del país. Se trata de trabajar en particular sobre el abuso sexual, el envejecimiento de las comunidades, la falta de vocaciones, el rechazo de la doctrina sexual católica y el estilo de vida de los sacerdotes.

El Papa, señala Vatican News, no ofrece soluciones prefabricadas, pero pide unidad: “Cada vez que la comunidad eclesial intentó salir sola de sus problemas confiando y focalizándose exclusivamente en sus fuerzas o en sus métodos, su inteligencia, su voluntad o prestigio, terminó por aumentar y perpetuar los males que intentaba resolver”.

En un contexto de “decaimiento de la fe (…) no sólo a nivel espiritual sino social y cultural “decadencia de la fe… no sólo a nivel espiritual, sino también a nivel social y cultural”, elogia el  “sentido de corresponsabilidad” y  “generosidad ” de los católicos alemanes, así como sus esfuerzos ecuménicos.

El Papa nos invita a dejar espacio al Espíritu Santo para fomentar “procesos que nos construyan como Pueblo de Dios más que la búsqueda de resultados inmediatos que generen consecuencias rápidas y mediáticas”.

A lo largo del texto, denuncia la tentación de “pensar que, frente a tantos problemas y carencias, la mejor respuesta sería reorganizar las cosas, hacer cambios (…) que permitan poner en orden y en sintonía la vida de la Iglesia adaptándola a la lógica presente o la de un grupo particular”.

Aboga por una “conversión pastoral” que no sufra adaptación ni tradicionalismo: la evangelización, escribe, “no es una táctica de reposicionamiento eclesial en el mundo de hoy “, ni ” la búsqueda para recuperar hábitos o prácticas que daban sentido en otro contexto cultural.”.

Para el Papa Francisco, los objetivos de una verdadera reforma están dados por las bienaventuranzas: salir al encuentro de los hermanos y hermanas de las periferias, evitando acabar aislados en las particularidades. “Los desafíos que tenemos entre manos, las diferentes cuestiones e interrogantes a enfrentar no pueden ser ignoradas o disimuladas: han de ser asumidas pero cuidando de no quedar atrapados en ellas, perdiendo perspectiva, limitando el horizonte y fragmentando la realidad”, concluye.

La entrada Alemania: El Papa escribe a los católicos para promover una verdadera reforma se publicó primero en ZENIT - Espanol.

2:10:00 a.m.

«Abogado santo, predilecto de María, excelente confesor y predicador además de pacificador. Patrón de la localidad italiana de Lecce, donde fue considerado otro Felipe Neri»

 Nació en Carpi, Módena, Italia, el 1 de diciembre de 1530. Su padre era caballerizo mayor de la corte de los Gonzaga, una responsabilidad que le mantenía frecuentemente alejado del hogar, por lo cual su educación prácticamente quedó en manos de su madre que le transmitió su devoción por la Virgen María. Cursó estudios en Módena y en Bolonia. Estudiaba filosofía, aunque en realidad su objetivo era la medicina. En 1550 falleció su madre y tuvo que acostumbrarse a vivir sin ella; su solo recuerdo suscitaba en su ánimo una incontenible emoción.

Hasta ese momento su vida había discurrido como la de muchos jóvenes de su edad: componía poesías, escribía un diario, sufrió el típico mal de amores de la adolescencia, y hasta se vio involucrado en alguna que otra reyerta. Le gustaba cultivar las amistades y es posible que no supiera elegirlas siempre adecuadamente. En un momento dado, reconoció afligido «haber perdido muchísimo tiempo con algunos de sus compañeros, con los cuales trataba demasiado familiarmente». Y por si hubiese dudas al respecto, por la siguiente apreciación retrospectiva queda claro que su conciencia le reprochó determinados rasgos de su conducta: «Habiéndome introducido por senda tan resbaladiza, vino el ángel del Señor a amonestarme de mis errores, y, retrayéndome de las puertas del infierno, me colocó otra vez en la ruta del cielo».

Este «ángel» al que aludía metafóricamente tenía un rostro: el de la hermosa Clara, de la que se enamoró perdidamente en Bolonia después de regresar a la ciudad tras la muerte de su madre. Era una muchacha estudiosa y cultivaba la vida espiritual. Su candidez atrajo a Bernardino, que intercambió cartas y poemas con ella en un tono respetuoso e inocente. Pero la joven tenía cierta   influencia en su voluntad y, a instancias suyas, aunque se decantaba por la medicina, abandonó esta carrera por la de derecho, disciplina en la que se doctoró en 1556. Con su título bajo el brazo, y quién sabe cuantos proyectos de futuro con su amada Clara, inició su andadura profesional.

Uno de sus pleitos tuvo lugar en Ferrara. Se produjo una situación que juzgó injusta y saldó el asunto con violencia, hiriendo la frente de su oponente con el estoque. A tenor de ello, le aplicaron la sanción correspondiente y quedó inhabilitado para volver a ejercer allí. Después, con la protección del gobernador de Milán, que contaba con los buenos servicios de su padre, se convirtió en magistrado de Felizzano. Cuando Felipe II fue elegido nuevo gobernador, indirectamente, con la mediación de otra persona notable, el santo obtuvo la plaza de abogado fiscal en Alessandría, Piamonte. Un tercer gobernador lo nombró magistrado de Cassino. Finalmente, el marqués de Pescara lo designó juez de Castelleone, donde se reveló como un gran pacificador.

Aún le quedaba otro destino, el último, para hallar el verdadero amor de su vida. Porque en las postrimerías de 1591, cuando todo parecía sonreírle, la muerte le arrebató a la joven Clara; tuvo noticia de ello a través de unos amigos que se lo comunicaron por carta. Deshecho por el dolor de tan prematura pérdida, no encontró más consuelo que el de Dios. Cuando el marqués se trasladó a Nápoles como gobernador, lo llevó consigo; fue auditor y lugarteniente general de la ciudad. Con frecuencia vagaba por las calles intentando dar un nuevo sentido a su vida.

Una tarde se cruzó con dos alegres religiosos jesuitas, y animado por su gozoso semblante, fue a oír misa a la iglesia que tenían en la ciudad. Profundamente conmovido por la homilía del predicador, padre Carminata, se recluyó voluntariamente en su habitación. Durante unos días hizo los ejercicios espirituales y determinó seguir a Cristo. Aún no sabía la forma. Pesaban sobre él emociones comprensibles: la soledad de su padre, la confianza del marqués…; dudaba. En septiembre de 1564 María, a la que rogaba su auxilio rezando el rosario, despejó sus temores. Se le apareció con su divino Hijo en los brazos en medio de un celeste resplandor, y le instó a ingresar en la Compañía de Jesús. Se disiparon las sombras de Bernardino instantáneamente y penetró en su espíritu la luz.

Tenía 34 años cuando ingresó en el noviciado. Se deshizo de sus posesiones, y se formó a conciencia. Fue ordenado tres años más tarde y quedó destinado en Nápoles. En las calles, tantas veces transitadas por él como magistrado, se puso a prueba su humildad. Ciertas miradas reprobatorias, sorprendidas de la pobreza de su atuendo, lo decían todo acerca de lo que podían pensar; después, fueron apreciando sus virtudes. Le encomendaron la delicada misión de ser maestro de novicios, aunque él soñaba con partir a las Indias. No pudo cumplir su anhelo.

En 1574 fue enviado a Lecce como superior de la comunidad añadiendo la responsabilidad de abrir allí un colegio. Nápoles lo despidió con enorme aflicción por tenerle en alta estima. Y este mismo sentimiento brotó en Lecce, ciudad que se opuso frontalmente a su salida cuando los superiores determinaron trasladarle a otros lugares. Además, siempre surgía algo que impedía su partida, desde inclemencias meteorológicas hasta enfermedades suyas que desaparecían misteriosamente en el momento que se revocaba la orden de salir. Era un excelente confesor y predicador. Prestó asistencia a enfermos, pobres, esclavos, etc.; ante él desfilaron personas de toda clase y condición, incluida la nobleza y prelados.

Considerado como un san Felipe Neri para Lecce, fue agraciado con favores místicos, entre otros, visiones, especialmente de la Virgen. Y teniendo su nombre en los labios, murió el 2 de julio de 1616 con 82 años, casi la mitad de los cuales los pasó en Lecce. Hallándose moribundo, la ciudad lo eligió como su patrón. El alcalde Rapana acudió a su lecho, y le leyó el documento pertinente arrancándole un casi postrero: «Sí, señores», como signo de aceptación. León XIII lo beatificó el 12 de enero de 1896, y Pío XII lo canonizó el 22 de junio de 1947.

La entrada San Bernardino Realino, 2 de julio se publicó primero en ZENIT - Espanol.

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Túnez (Agencia Fides) - "Hemos oído claramente la explosión que se produjo a 200 metros de la Catedral", dijo a la Agencia Fides mons. Ilario Antoniazzi, arzobispo de Túnez, donde ayer, 27 de junio, un terrorista suicida explotó junto a un vehículo policial, matando a un policía e hiriendo a otros 8, a lo largo de la avenida Habib Bourguiba. Otro atentador se suicidó en la entrada del complejo de seguridad de Gorjani, en las afueras de la capital, hiriendo a cuatro personas. Ambos ataques fueron reivindicados por Isis.
"Me impresionó la reacción de la gente. No hubo histeria. La policía intervino rápidamente y expulsó a los presentes. En tres cuartos de hora toda el área del ataque estaba vacía. También enviamos a casa a los empleados que tenemos en la Prelatura. Por lo demás, no tuvimos ningún impedimento para la libertad de movimiento", relató mons. Antoniazzi.
El lugar del atentado tiene un alto valor simbólico ya que está a 200 metros de la Catedral frente a la Embajada de Francia. Un poco más lejos, a medio kilómetro, se encuentra el Ministerio del Interior. Además, como señaló mons. Antoniazzi, "a medio camino de donde ocurrió el atentado comienza la Medina, el casco antiguo de Túnez", un lugar de gran atractivo turístico.
"Justo la noche anterior al ataque, en la avenida Habib Bourguiba había docenas de autobuses turísticos. Me dije a mí mismo: gracias a Dios el turismo está regresando a Túnez. El turismo es esencial para nosotros", dijo monseñor Antoniazzi.
"Esperamos que los ataques de ayer no tengan una influencia negativa", dijo mons. Antoniazzi, quien aseguró que confiaba en la capacidad de reacción de los tunecinos. "Túnez nos ha acostumbrado a las sorpresas. Creo que tendremos una bonita sorpresa ante la reacción de Túnez ante un hecho similar. No es la primera vez que Túnez ha sido golpeado por terroristas, pero siempre ha sido capaz de reaccionar con fuerza y valor. Sin ser profeta, soy optimista, a pesar de todo. Tengo fe en el pueblo tunecino que quiere vivir en paz y construir su país", concluyó el arzobispo. (L.M.) (Agencia Fides 28/6/2019).


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Katoliknews

La Obra Pontificia de San Pedro Apóstol es una de las cuatro Obras Misioneras Pontificias. Fue fundada en 1889 en Caen, Francia, por la sra. Jeanne Bigard, con el apoyo de su madre Stephanie, inspirada por el vicario spostólico de Nagasaki, mons. Jules-Alphonse Cousin, obispo misionero del MEP, que quería formar a sacerdotes locales en Japón para proclamar el Evangelio a su pueblo. El propósito de POSPA es apoyar, con oración y ayuda financiera, la formación del clero local en las Iglesias de misión, así como la de los candidatos a la vida religiosa, hombres y mujeres.
"En el año 2019, cuando la Iglesia universal celebrará el Mes Misionero Extraordinario - afirma el p. Bognon -, hay algunas fechas significativas para nosotros: el primero de junio recordamos la fundación de la Obra, que tuvo lugar en 1889, hace 130 años. El 2 de diciembre de 2019 se cumple el 160º aniversario del nacimiento de la fundadora de la Obra, Juana Bigard (1859-1934), mientras que el 22 de abril se cumple el 85º aniversario de su muerte. Aunque estas fechas no constituyen un jubileo en el sentido común, son todavía una oportunidad para hablar de la POSPA: en muchos países, de hecho, la Obra, después de más de un siglo de vida y de compromiso continuo, es todavía poco conocida".
Fiel a su objetivo de ofrecer una "formación de calidad" a los futuros sacerdotes, la Obra desarrolla su trabajo ordinario en varios niveles. "Consideramos importante la formación de los formadores - dijo el p. Bognon- que aseguramos a través de encuentros en profundidad y becas. Se organizaron sesiones de formación en Roma, así como en algunos países de Asia y África. En algunos países se han previsto reuniones anuales, mientras que para muchos otros la voluntad de organizar este tipo de formación se enfrenta a la falta de recursos financieros. Sin embargo, estas sesiones de estudio son muy importantes, incluso necesarias, si queremos seguir formando sacerdotes de calidad para la Iglesia hoy y mañana".
En cuanto al apoyo a la formación mediante becas, el POSPA apoya a los estudiantes que estudian en universidades o colegios católicos del Camerún, la República Democrática del Congo, Costa de Marfil, Kenya, Nigeria, Tanzanía y Bélgica. La mayoría de ellos se están preparando para ser formadores en seminarios o casas religiosas. Este año hay 302 sacerdotes, religiosos y religiosas. Dos años atrás se inició un programa experimental a favor de los futuros formadores pertenecientes a Congregaciones o Institutos Religiosos de Derecho Diocesano. Para este año académico 2018-2019, se han concedido becas a 21 religiosos de Ghana, República Democrática del Congo, Malawi y Nigeria. "Los programas de formación de formadores son de suma importancia si queremos ayudar a la Iglesia a superar los retos de calidad y credibilidad de las almas consagradas que necesita para su misión evangelizadora", afirma el p. Bognon.
La Obra colabora también con el Centro de Protección de la Infancia (CCP) de la Universidad Gregoriana de Roma, financiando cada año la formación de seis sacerdotes y religiosos, "con el fin de poner a disposición de las Conferencias Episcopales personas competentes en el campo de la protección de menores", dijo el secretario general.
P. Bognon recuerda que en 2018 el POSPA envió subvenciones ordinarias a 737 seminarios, entre menores, preparatorios y especializados en África, Asia, Oceanía y América Latina. Precisamente: 383 seminarios menores con 47.556 seminaristas; 125 seminarios preparatorios con 4.703 seminaristas; 229 seminarios mayores con 24.500 seminaristas mayores. El POSPA también ha contribuido a la formación de novicias y novicios en 1.200 noviciados: 2.882 novicios y 5.212 novicias para un total de 8.094.
"A estos apoyos ordinarios -explica el p. Bognon- hay que añadir las subvenciones extraordinarias, porque el aumento de las vocaciones implica la ampliación o reestructuración de los seminarios existentes o incluso la construcción de otros nuevos. Recibimos continuas peticiones de rectores y obispos quienes nos piden ayuda para que el ambiente del seminario sea más funcional, siempre con la máxima sencillez y, por tanto, más adecuado para asegurar la formación serena de los futuros sacerdotes. Lamentablemente, a menudo nos vemos obligados a hacerlos esperar mucho tiempo por nuestra respuesta debido a la falta de fondos disponibles".
El p. Bognon, nacido en Benin, asistió a los seminarios de su país y completó su formación en Toulouse, Montreal, Roma y Jerusalén, subraya que gracias al compromiso de las Direcciones Nacionales de las Obras Misionales Pontificias, a pesar del continuo declive de la oferta desde hace algún tiempo, el año pasado se produjo una inversión de la tendencia, sobre todo gracias a algunos países de África y de los Estados Unidos. Además, durante mucho tiempo se ha instado a los seminarios a idear formas de autofinanciamiento, incluso mediante el compromiso de los feligreses con sus futuros pastores. "En la mayoría de los seminarios -explica- ya se han llevado a cabo o ampliado estas actividades, no sólo para la subsistencia diaria, sino también para acostumbrarse al sentido de la responsabilidad, al humilde trabajo que acerca al futuro sacerdote a la vida concreta de sus fieles del mañana".
La Obra Pontificia de San Pedro Apóstol nació sensibilizando a todos los laicos para que participaran en la misión de la Iglesia, mediante el apoyo a la formación de sacerdotes en los territorios de misión concluye el p. Bognon. "Es un concepto que sigue siendo válido hoy, impulsado por la nueva realidad eclesial, que encontramos en la base del Mes Misionero Extraordinario de octubre de 2019, que pretende despertar en cada bautizado la responsabilidad de la missio ad gentes y de la caridad misionera " . (SL) (Agencia Fides 28/6/2019).


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Kabul (Agencia Fides) - "Mañana, 29 de junio, comenzará una séptima ronda de negociaciones entre Estados Unidos y los talibanes. Todos esperamos que se pueda llegar a un acuerdo que ponga fin a una guerra de 18 años. Queremos confiar esta intención al Sagrado Corazón de Jesús. El hecho de que Afganistán sea un país musulmán es irrelevante. Creemos firmemente que Jesucristo es el Señor y Rey del universo, Él quiere gobernar sobre todas las naciones. Y su reino es ‘un reino de verdad y vida, un reino de santidad y gracia, un reino de justicia, amor y paz’. Oremos al Corazón Divino para que pueda obrar por nuestra salvación. Esto es lo que el padre Giovanni Scalese, sacerdote Barnabite, responsable de la Missio sui iuris en Afganistán, declara en una nota enviada a la Agencia Fides.
El mensaje llega el día en que la Iglesia celebra el Sagrado Corazón de Jesús y en vísperas de una nueva sesión de negociaciones que sigue a la del pasado mes de mayo, de nuevo en Qatar. En ese momento, las dos partes habían llegado a un proyecto de acuerdo que incluía la retirada de las fuerzas estadounidenses de Afganistán, un alto el fuego nacional y conversaciones con las autoridades afganas. Según Zalmay Khalilzad, representante especial de Estados Unidos para la Reconciliación en Afganistán, "ambas partes quieren lograr un rápido progreso" en el proceso de paz.
"La contribución que la pequeña comunidad cristiana puede hacer a la paz y a la reconstrucción de este país es limitada, aunque los signos de su presencia en esta tierra son significativos: servicio a los más pobres entre los pobres, atención a los necesitados y educación a los menos afortunados. Pero además de los objetivos humanitarios, la comunidad cristiana posee un arma secreta que puede dar efectos inimaginables: la oración", comenta el padre Scalese.
En Afganistán solo hay una parroquia, con sede en la Embajada de Italia en Kabul, frecuentada por un centenar de personas, casi exclusivamente miembros de la comunidad diplomática internacional. En la capital afgana están también las Hermanas de la Madre Teresa de Calcuta y la Asociación Inter-Congregacional Pro Bambini de Kabul. Hasta 2016, las Hermanitas de Charles de Foucauld, que llegaron a Afganistán en la década de 1950, también estuvieron activas. (LF) (Agencia Fides 28/6/2019).


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