El Palio es un ornamento litúrgico de honor y de jurisdicción del Papa y de los arzobispos metropolitanos en sus Iglesias y en las de su provincia. Consiste en una tira de lana blanca de unos cuatro dedos de ancha, hecha en forma de collar, guarnecida alrededor con seis cruces de seda negra y con dos cabos pendientes uno sobre la espalda y otro sobre el pecho del prelado, que rematan dos cruces negras con dos chapas de plomo en el interior para que tengan consistencia y se adapten al cuerpo. Representa el símbolo del Buen Pastor con el cordero sobre los hombros. El Santo Padre impone esta banda de lana blanca a los nuevos arzobispos metropolitanos en signo de su especial comunión con la Sede apostólica.
ER RV

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