Una tarde única y especial para quienes viven en la cárcel romana de Rebibbia. El Papa Francisco decidió pasar el Jueves Santo entre los detenidos, muchos de los cuales lo recibieron con conmoción en el patio del centro penitenciario, además de los representantes de la policía penitenciaria, de la administración, de los voluntarios y los capellanes. Entre abrazos y lágrimas, el Pontífice estrechó manos y confortó, tocando los lineamientos de una humanidad herida y a menudo, endurecida. La misa in Coena Domini, en memoria de la última realizada por Jesús con sus apóstoles, fue celebrada en la iglesia “Padre Nuestro”, en donde el Papa Bergoglio recordó que el amor de Cristo no defrauda jamás porque “Él ... | From: vaticanes Views: 3 0 ratings | |
| Time: 01:54 | More in People & Blogs |

Publicar un comentario