A las religiosas de clausura un saludo especial, porque ustedes son el apoyo de la Iglesia, el apoyo espiritual de la Iglesia. Vayan adelante con esta certeza. El Señor las ha llamado para sostener a la Iglesia con la oración, con la gran oración. Las bendigo a todas; en el nombre del Padre y del Hijo, y del Espíritu Santo. Recen por mí y muchas gracias.
(MFB – RV).

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