De nuestro enviado especial a Corea, Raúl CabreraRV.- (Con audio)
El día de la llegada del Papa Francisco a Corea la prensa local dedica amplio espacio al evento definiéndolo “histórico”. Diversos los títulos acompañados por fotos de archivo del Papa y artículos alusivos a sus próximas actividades. Mencionamos tres.
El cotidiano “El Centro” abre con un “Mea culpa” de Corea enumerando los problemas del país como el conflicto generacional, la división del sur y norte, la diferencia entre las clases sociales o la mala política. Con esta “confesión pública” El Centro manifiesta el deseo que el Pontífice “absuelva” al país por sus cuestiones irresueltas. El periódico observa sin embargo que Corea debe asumir sus responsabilidades y poner más empeño para superar sus problemas.
“Cien horas de alegría con el Papa Francisco”, es el título que ha elegido Chosum, el periódico que lleva el nombre de una dinastía anterior al nacimiento de la República de Corea, en referencia al tiempo que el Santo Padre permanecerá aquí, resaltando que es la primera vez de Francisco visita un país asiático: “un Papa que no comanda sino que sirve”. Chosum enumera los cinco tabúes que ha roto el Papa Bergoglio: la elección de su nombre, la decisión de vivir en Santa Marta, el haber visitado a los detenidos, el festejar su cumpleaños con los sin techo y haber excomulgado a los mafiosos. En referencia a esta larga peregrinación, que en el estilo de Francisco se anuncia sin fastuosidad, este periódico constata “Mil kilómetros recorridos con paso humilde”.
Por último: “con el Papa Francisco llega el viento de cambio ya sea en ámbito social que religioso”, es el augurio de “Un pueblo” deseando que el Papa pueda intervenir sobre las cuestiones sociales del país. Este cotidiano cita además en diversos artículos las palabras de Francisco referidas a los pobres, la paz, los jóvenes, la discriminación y la renovación de la Iglesia.
RC-RV
Llegada del Papa a Seúl
(RV).- (con audio) «Dios bendiga a Corea y en especial a sus ancianos y jóvenes». Es el tweet del Papa Francisco de este jueves, poco después de su llegada a Seúl, en el III Viaje Apostólico internacional de su Pontificado, para «sostener la misión de la Iglesia local y llevar un mensaje de esperanza a toda la población». Como escribió en el telegrama enviado al presidente de la República Italiana, el primero de los telegramas, que como es tradicional, envió a los jefes de Estado de los países, en total 10, que iba sobrevolando el avión que le llevó a Corea, en cuya capital fue recibido con gran entusiasmo. Nuestro enviado especial, Raúl Cabrera nos habla precisamente de la llegada del Papa a Seúl:
Seúl despertó este jueves 14 de agosto más temprano de lo habitual, o tal vez no durmió. Durante toda la noche continuaron los últimos trabajos para la llegada del Papa Francisco a la capital coreana a cargo de cientos de voluntarios identificados por sus camisetas amarillas y gentil disponibilidad. Muchísimos fieles y curiosos de todas las edades se apostaron a lo largo de los recorridos del Papa para poder, al menos unos segundos, poder verlo pasar.
La base de la Fuerza Aérea Coreana fue el lugar de su llegada. Subiendo hasta el avión que lo trajo de Roma, y que tocó suelo coreano exactamente a las 10 y 16 de la mañana, el Nuncio Apostólico y el Jefe del Protocolo fueron al encuentro del Papa. A los pies del Michelangelo Buonarroti de Alitalia esperaba a Francisco la presidente de Corea y demás autoridades. El Santo Padre encontró un clima parecido al de Italia en este período del año: muy caluroso. Luego de los breves y cordiales saludos protocolares, el Obispo de Roma abordó un pequeño auto azul de fabricación coreana para trasladarse a la Nunciatura Apostólica, su lugar de residencia en estos días. Allí celebró la Santa Misa en privado, descansó y almorzó con un pequeño grupo. En los cinco días recorriendo estas tierras, el Papa Francisco que -como este jueves escribe uno de los principales periódicos del país, “ha inspirado al mundo con su humildad, su liderazgo simple y su incondicional amor por la gente”, transmitirá un mensaje “de largo alcance”, no solamente a Corea y a los demás países asiáticos, sino a todo el planeta.
Desde Seúl, tras las huellas del Papa,
RC-RV
El Papa llega a Corea renovando su invitación a no dejarse “robar la esperanza”
(RV).- (audio) El twitter del Papa pidiendo unirse a él en oración al emprender su Viaje Apostólico a Corea ha encontrado enorme eco en este país. Este miércoles las iglesias han convocado a los fieles a rezar para acompañar al pontífice a lo largo del viaje y en los próximos días durante su permanencia en la península. Incluso en pequeños parques, verdaderos oasis de tranquilidad en la pulsante metrópoli, personas se reúnen en oración. Seúl, la ciudad que recibirá al Obispo de Roma, se presenta esplendida. En las calles de la ciudad ultramoderna las luces de los rascacielos y los carteles publicitarios se mezclan curiosamente con las fotos del papa, las banderas rojiazules del país y blanco y amarillo del Vaticano. Por toda la capital coreana un juego de palabras en inglés en un logotipo: “pope/hope, papa/ esperanza, dan la idea de la expectativa que ha creado esta visita. Televisión y radio multiplican en su programación el argumento. Las zonas que serán recorridas por Francisco comienzan a ser puestas bajo control. No se trata de impedir que la gente se acerque al Papa, sino de no causar desorden en el tráfico. Podemos decir, en el espíritu del Papa, Francisco viene a visitar pero no quiere “incomodar”. De hecho la ciudad toda recibe cordialmente al Papa. La precisión asiática se confirma al igual que el espíritu de competitividad. Corea quiere mostrar al mundo la capacidad de organizar un evento único, sin duda histórico. En estas horas, mientras el Papa surca los cielos de medio mundo con el mundo observándolo, podemos constatar desde Seúl la fuerza de su voz. Desde aquí, Francisco repetirá renovado su llamamiento a ancianos y jóvenes a no dejarse robar la esperanza.
Desde Seúl esperando al Papa, RC-RV
“Que traiga paz y reconciliación”, es el pedido de los fieles de Corea ante la inminente llegada del Papa Francisco
(RV).- (con audio) El momento tan esperado por más de cinco millones de fieles coreanos está llegando a pocas horas de la presencia física del Obispo de Roma en esta parte del mundo. Gran efervescencia en las calles y respetuoso silencio y recogimiento en los templos: mientras los encargados y voluntarios están terminando de ornamentar la ciudad con las últimas pancartas y banderolas que en coreano e italiano le dan la bienvenida, y se percibe una creciente atmósfera de alegría ante la llegada de un ser querido, en los templos se elevan constantes oraciones por la visita de Francisco. “Que traiga paz y reconciliación” es la invocación unánime.
El miércoles por la mañana el cardenal arzobispo de Seúl inauguró el imponente centro de prensa que albergará desde hoy y hasta el 18 de agosto a cientos de cronistas de todo el mundo que siguen llegando a la capital coreana para seguir los pasos del Santo Padre en estas tierras. Gran expectativa ha despertado también en toda Asia el Papa sudamericano que desde su elección ha entrado ya en el corazón de la gente, no sólo de los fieles: por este motivo los hombres de prensa de este continente son los más numerosos.
En espera del Papa el equipo de Radio Vaticano ha tenido la oportunidad de recorrer los lugares más significativos de la visita, como la Catedral de Myeondong, con las delegaciones de jóvenes asiáticos que terminan de organizarse para su encuentro; el amplio boulevard Gwanghnamun con las inmensas estatuas de los padres de la Patria y que desemboca en el recinto amurallado de la Blue House, el complejo gubernamental; Daejeon donde con típica cortesía oriental el obispo Lázaro Yuen nos recibió en su casa; el Santuario de Solmoe, tierra santa irrigada con la sangre de los mártires, o el castillo Haemi en cuya verde explanada el Papa cerrará con los jóvenes asiáticos su VI jornada: todos estos lugares que en los próximos días estarán al centro de la atención mundial.
Éste es el tercer viaje internacional del Papa Francisco, y podríamos decir, su primer verdadero viaje apostólico: la reciente Jornada Mundial de la Juventud de Río era una “herencia” del pontificado de Benedicto XVI, y el viaje a Tierra Santa era una cita a la que ningún pontífice habría dejado de asistir al conmemorarse los 50 años del histórico abrazo entre Pablo VI y el Patriarca Atenágoras. Son tres los motivos principales que lo hacen emprender este largo viaje de más de 11 horas de vuelo: la Jornada de la Juventud asiática, la beatificación de 124 mártires coreanos y el deseo de contribuir con su testimonio al logro de una solución pacífica al conflicto entre las dos Coreas. Dar aliento a una Iglesia joven del testimonio heroico, y esperanza a una sociedad moderna. Entrando por este país, el Papa viene al encuentro del continente más poblado del planeta donde vive la mitad de la población mundial envuelta en tradiciones muy antiguas, ciudades gigantes, economías en constante crecimiento, pero también mucha pobreza y desigualdad. En fin: cumpliendo con la misión a la que ha sido llamado, el Papa del “fin del mundo” americano llega también a las periferias de Asia.
Desde Seúl esperando al Papa, Raúl Cabrera, Radio Vaticano

Publicar un comentario