El pesebre de la plaza de San Pedro ha sido desarmado ayer miércoles por la tarde. Compuesto por 24 figuras de tamaño natural, de madera esculpida y pintada, reproducía las construcciones típicas rurales de la zona italiana alpina del Trentino y fue montado a fines de noviembre. Ahora será enviado a Belén para que lleve un mensaje de paz y de esperanza.
Las imágenes fueron cargadas por operarios del Vaticano en un par de remolques jalados por un pequeño tractor, que las llevó para ser embaladas y en fecha aún no definida enviada a Tierra Santa.
El papa Francisco en la audiencia general de este miércoles saludó a los fieles de la ciudad de Trento que estaban allí presentes, acompañados por su obispo Luigi Bressan y por las autoridades de la provincia autónoma.
“Saludo a los fieles de la arquidiócesis de Trento” dijo el Papa y “renuevo el reconocimiento por el pesebre que han construido y que tantos peregrinos pudieron admirar en las semanas pasadas en la Plaza de San Pedro, y que hoy será el último día se su exposición”.
Desde Roma ahora será llevado a Belén para llevar un mensaje de paz y de esperanza indicó el obispo Bressan en declaraciones a Radio Vaticano. Y añadió que “fue un honor para nosotros, porque el papa Francisco lo pudo ver y tantos millones de personas lo han podido admirar”.
“Ahora sentimos –reconoció el obispo– un poco de nostalgia al ver concluida esta exposición, pero al mismo tiempo es una gran alegría saber que nuestro pesebre irá a Tierra Santa para ser testimonio de aquella fraternidad que Jesús nos ha traído y de la cual queremos ser constructores”.

Publicar un comentario